El Gobierno de la Ciudad de México calificó como ilegal el retiro de las estatuas de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, realizado esta semana por la alcaldía Cuauhtémoc, bajo el argumento de que la acción no fue notificada ni autorizada por las instancias correspondientes.
El conjunto escultórico, conocido como “El Encuentro”, se encontraba en un jardín de la colonia Tabacalera y representaba a ambos líderes revolucionarios sentados sobre una banca de bronce. Fue retirado el pasado martes por orden directa de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, quien argumentó irregularidades en su instalación y falta de sustento legal para su permanencia en espacio público.
Sin embargo, el gobierno capitalino señaló que no existió solicitud formal ante el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP), requisito indispensable para cualquier intervención en espacios públicos del tipo.
“El retiro fue completamente arbitrario y fuera del marco normativo”, advirtió la Coordinación General de Planeación del Desarrollo. Por su parte, colectivos ciudadanos, activistas y el embajador de Cuba en México, Marcos Rodríguez Costa, condenaron el hecho y solicitaron la restitución de las figuras.
La presidenta Claudia Sheinbaum también lamentó la decisión de la alcaldía y propuso reubicar el monumento en otro espacio público, al considerar que representa un símbolo de la relación histórica entre México y Cuba.
El monumento ya había sido removido en 2017 por carecer de permisos, pero fue reinstalado oficialmente en 2020. Con esta nueva remoción, el debate se reabre entre memoria histórica, decisiones unilaterales y tensiones políticas dentro de la capital del país.










































