México sigue enviando jitomate a Estados Unidos a pesar de los recientes aranceles impuestos por la administración estadounidense, un mercado clave donde el país abastece cerca del 90 % de la demanda.
Contexto del arancel
-
El 14 de julio entró en vigor un arancel antidumping de entre 17 % y 21 %, según distintas fuentes, tras la terminación unilateral del Acuerdo de Suspensión de Tomate, firmado originalmente en 2019.
-
El Departamento de Comercio de EE. UU. argumenta proteger a productores locales, especialmente de Florida, que acusan a productores mexicanos de vender por debajo de precios justos
Respuesta del gobierno mexicano
-
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que “el jitomate mexicano es insustituible en el mercado estadounidense” y subrayó que, pese a los aranceles, la exportación continuará.
-
También anunció que el gobierno está negociando con EE. UU. y convocando a productores para diseñar apoyos al sector tomatero.
-
El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, ha estado en Washington manteniendo conversaciones con autoridades estadounidenses para buscar una nueva fórmula de acuerdo.
Impacto estimado
-
México exportó en 2024 casi 2 millones de toneladas métricas de jitomate (≈ 3 300 M USD); tras los aranceles, se espera una caída cercana al 5 % en volumen, bajando a unas 1.96 MMT.
-
El arancel implicará unos 350 M USD adicionales de costos directos, afectando tanto exportadores como cadenas de distribución binacional.
-
En EE. UU., se prevé un alza en precios al consumidor entre el 6 % y el 10 %, especialmente en temporada baja y en estados como Texas.
A pesar del incremento arancelario, México mantiene las exportaciones de jitomate. El gobierno federal apuesta por negociaciones diplomáticas y programas de apoyo para mitigar el impacto. Sin embargo, la volatilidad en mercados internacionales podría trasladar presiones hacia los productores y consumidores oaxaqueños.











































