Yosel y Esteban M. S., de 26 y 18 años, fueron asesinados a balazos al interior de su domicilio en la localidad de Charco Nduyoo, municipio de Santiago Jamiltepec, en la región Costa de Oaxaca.
Los jóvenes, uno pescador, el otro estudiante de bachillerato, fueron atacados la tarde del sábado 12 de julio. Vecinos alertaron del crimen alrededor de las tres de la tarde, y cuando los primeros elementos de la Policía Estatal llegaron al lugar, los cuerpos de ambos estaban sin vida.
De acuerdo con el parte oficial, los hermanos presentaban múltiples heridas provocadas por armas de fuego de grueso calibre. El mayor, Yosel Francisco, recibió disparos en la cabeza, el tórax, brazos y piernas; mientras que su hermano Esteban fue herido en la cara, tórax y extremidades.
Ambos quedaron tirados dentro de la vivienda que compartían, ubicada sobre la calle Ignacio Allende, frente a la escuela primaria Adolfo López Mateos.
En la escena del crimen fueron localizados casquillos percutidos calibre 7.62×39 y 9 milímetros, lo que indica el uso de armamento de alto poder. Las autoridades no reportaron testigos presenciales del ataque, ni información sobre los agresores.
Francisco M. C., padre de las víctimas, fue quien realizó el reconocimiento legal de los cuerpos. En entrevista con las autoridades, explicó que se enteró del asesinato por una llamada telefónica de un vecino. “Me dijeron que mis hijos estaban muertos dentro de la casa, pero no sé quién fue ni por qué lo hicieron”, declaró, consternado.
El lugar fue procesado por peritos criminalistas alrededor de las seis de la tarde, quienes realizaron la inspección ocular e integraron los indicios balísticos al expediente.
Posteriormente, los cuerpos fueron trasladados a la funeraria Una Nueva Vida, ubicada sobre la carretera federal 200, en el kilómetro 16 de San Andrés Huaxpaltepec, donde serán sometidos a la necropsia de ley.







































