La tarde del pasado martes 8 de julio se registró un enjambre sísmico en Guatemala, con dos movimientos principales detectados por el Insivumeh. El primero, de magnitud 5.2 a las 15:11 h, se sintió con fuerza en Escuintla, Sacatepéquez, Chimaltenango y la ciudad capital. Más tarde, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó otro evento mayor de 5.6, cerca de Amatitlán, a apenas 10 km de profundidad, lo que generó gran alarma entre la población .
Medidas de protección y suspensión de actividades
En respuesta, las autoridades declararon alerta naranja y recomendaron evacuar edificios públicos y privados de manera preventiva . De igual forma, se suspendieron las clases y actividades laborales en los departamentos de Guatemala, Escuintla y Sacatepéquez con el objetivo de facilitar operaciones de monitoreo, evaluación de daños y atender las réplicas esperadas . La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) aseguró que siguen en vigilancia y recomendó prepararse con mochilas de emergencia, activar planes familiares y mantenerse informados a través de canales oficiales .
Notablemente, aunque se registraron derrumbe de paredes en zonas cercanas al epicentro, hasta el momento no se han confirmado víctimas fatales ni personas lesionadas .
Contexto sísmico actual
Los movimientos del martes se inscriben en un patrón creciente. Guatemala ha reportado más de 1,800 sismos durante los primeros meses del 2025, de los cuales al menos 43 fueron percibidos por la población. La nación continúa en una zona altamente sísmica, ubicada en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, por lo que las autoridades instan a mantener la vigilancia y los protocolos de seguridad actualizados











































