Soldados y elementos de la Guardia Nacional fuertemente pertrechados para recorrer calles del principal centro comercial del estado; armas de alto poder conviviendo con ciudadanos que acudían a realizar sus compras por la Central de Abasto o que, infortunadamente, se cruzaron en el camino de tanquetas, patrullas, camionetas con batea, uniformados con chalecos antibalas, y el responsable de Seguridad Pública bien pertrechado y hasta con cámara de videovigilancia.
Más espectacularidad que resultados.
Todo un despliegue de elementos, vehículos de Sedena, Guardiana Nacional y Policía Estatal con magros, muy magros resultados: “un hombre detenido por portar un arma hechiza”, aceptaron autoridades policíacas.
En entrevista, el Secretario de Seguridad Pública, el marino Iván García Álvarez, aceptó que en el perímetro del mercado de Abasto hay al menos 25 puntos de venta droga, ese era el motivo de la realización del segundo operativo del día.
CULTURA POR BALAS
En el mercado de Abasto una mujer fue asesinada por un comando de tres personas que usaron una motocicleta como vehículo de escape mientras en Palacio de Gobierno de Oaxaca se daban a conocer cifras alegres de la “ciudad segura”. Se señaló que, en conjunto con el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez se efectúan actividades en la Central de Abasto enfocadas a promover la cultura, deporte, salud y bienestar integral en beneficio de más de 300 personas, de acuerdo con la tarjeta informativa del gobierno del estado. Ahí estaba el secretario de gobierno, Jesús Romero López, que asentía con la cabeza.
Ese asesinato dio pie al primer operativo fallido del día para intentar dar con los autores materiales del homicidio. No cayó nadie.
SEGUNDO CAPÍTULO, PUNTO DE VENTA DE DROGAS
El marino Iván García Álvarez, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, apenas salió de la conferencia de prensa de medios efectuada en Palacio de Gobierno se enfundó con el uniforme, se colocó un casco con una cámara e, irreconocible, se acercó a la zona del Mercado de Abastos.
El operativo, aceptó tácitamente, en su segundo capítulo nada tenía que ver con el asesinato registrado horas antes; en esta ocasión contó con apoyo de tanquetas, nubes de 8 a 10 uniformados, vehículos, motociclistas y policías a pie que recorrieron negocios de la zona comercial.
A pregunta expresa de reporteros, indicó que se trataba de un operativo dado que hay al menos 25 puntos de venta de droga distribuidos por el lugar. Sin embargo, de manera visible no hubo negocio alguno cateado y, a pesar de más de un centenar de elementos de Guardia Nacional, policías en patrullas y a pie y soldados del Ejército apoyados en tanquetas, apenas reportaron un detenido por portar “un arma hechiza”, no más.
TERCER CAPÍTULO: FOTO Y VIDEO
Van a dar las 14:00 horas y una nueva oleada de uniformados se internan por pasillos invadidos por ambulantes y lidian con montones de basura abandonada en la zona, entre locales comerciales y calles que deberían ser vías de acceso al Mercado de Abastos. Esta vez, la versión indica que hay una revisión de locales donde presuntamente se expenden celulares y artículos de dudosa procedencia.
Y “pasean” a un hombre obeso para que sea tomado en video y la imagen se “suba” a redes sociales y a portales informativos para dar cuenta de la efectividad y el “trabajo coordinado” de las corporaciones. Uniformados suben y bajan de camionetas con batea y empuñan armas de alto poder a plena luz del día y a un lado al paso de la ciudadanía.
Esta vez una clausura. Sellos en la relojería Santelmo de la última calle de Las Casas. Ahí aseguran a la persona detenida quien es esposado y subido a la batea de un vehículo. Se observa al menos el paso y el apoyo de un binomio canido. Concluye la escenografía, abren y cierran puertas de patrullas, las azotan.
El operativo ha terminado, son a alrededor de las 14:40 horas. “Mucho ruido y pocas nueces”, se escucha comentar en lo bajito a un ciudadano ya entrado en años que alcanzó a observar la movilización y los magros, muy magros resultados.










































