Oaxaca de Juárez.— Vecinos de la cerrada de Macedonio Alcalá, en la capital oaxaqueña, denuncian públicamente a un taxista del sitio ISSSTE por haber defecado en plena vía pública durante la madrugada. El hecho, registrado con videos y fotografías por residentes de la zona, ha generado indignación y llamados a la responsabilidad cívica.
La comunidad afectada exige que el conductor del taxi con número económico 00-400 regrese al lugar para limpiar el área donde dejó los desechos. O, de lo contrario, advierten que difundirán públicamente las imágenes del momento exacto en que cometió el acto. El cual califican como una “sucia maniobra”.
LA EVIDENCIA HABLA: VIDEO, FOTO Y TESTIMONIOS
De acuerdo con los denunciantes, los hechos ocurrieron en las primeras horas de este martes, y fueron documentados paso a paso por habitantes de la cerrada, quienes aseguran haber actuado con discreción pero firmeza, registrando todo el suceso. Señalan que no se trata de una acusación sin fundamentos, sino de una acción respaldada por pruebas claras.
Los vecinos no solo exigen una disculpa pública, sino también una acción correctiva inmediata: que el taxista acuda al lugar y limpie la zona donde realizó sus necesidades fisiológicas.
MÁS QUE UNA ANÉCDOTA: UN PROBLEMA DE CULTURA CÍVICA
Más allá de lo anecdótico o viral que pueda parecer, este caso expone un problema mayor: la falta de responsabilidad social de algunos conductores del transporte público. Aunque se trata de un caso aislado, los vecinos consideran que refleja una actitud de desprecio hacia el espacio común y hacia las normas básicas de convivencia urbana.
“No es solo que haya defecado en la calle, es que no tuvo ninguna intención de remediarlo. Y si no hay consecuencias, se vuelve costumbre”, señaló una de las vecinas afectadas, quien pidió no revelar su identidad por seguridad.
DEMANDA DE SANCIÓN Y PREVENCIÓN
Los habitantes también hicieron un llamado al sitio de taxis ISSSTE para que tome cartas en el asunto, investigue la conducta del chofer. Y, si corresponde, aplique sanciones internas. Asimismo, instaron a las autoridades municipales a fortalecer la vigilancia en calles poco transitadas durante la madrugada. Así como a imponer sanciones por faltas contra la higiene y la convivencia ciudadana.
“Si esto pasa una vez, puede pasar de nuevo. No queremos convertirnos en la calle donde se hace lo que sea sin consecuencias”, expresó otro residente.
UNA LECCIÓN DE LIMPIEZA Y CIVISMO
Mientras los vecinos dan al taxista la oportunidad de corregir su acción sin ser exhibido públicamente, el caso deja una lección clara: el espacio público es de todos y debe respetarse como tal.
Finalmente, actos como este, por mínimos que parezcan, dañan la convivencia, la imagen de los gremios profesionales y la dignidad de una ciudad.









































