La tragedia golpeó la noche del domingo a la región mazateca baja, cuando tres hombres murieron tras ser arrastrados por una corriente desbordada en la comunidad de Cerro Progreso, perteneciente al municipio de San Pedro Ixcatlán, en la Cuenca del Papaloapan.
Las víctimas, identificadas como Alejandro Rojas (de Cerro Quemado), Federico Hermenegildo Juan (de La Laguna) y Fernando Victoriano Antonio (originario de la misma comunidad donde ocurrió el suceso), se desplazaban en motocicleta cuando fueron alcanzados por una fuerte corriente de agua. De acuerdo con versiones recabadas, intentaban cruzar una zona ya afectada por la creciente derivada de las intensas lluvias que han azotado la región en los últimos días.
LLUVIAS PELIGROSAS Y DECISIONES IMPRUDENTES
Según confirmó el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), las personas fallecidas se encontraban en estado de ebriedad y, pese a las condiciones climáticas adversas, decidieron avanzar por un tramo sumamente peligroso. “Desafiaron la fuerza de la naturaleza”, lamentó el funcionario durante una conferencia de prensa este martes.
Al cierre de la rueda informativa, solo dos de los tres cuerpos habían sido recuperados. Mientras que se mantenían labores de búsqueda para localizar al tercero.
El funcionario también alertó sobre la persistencia de condiciones de riesgo en comunidades rurales de la Cuenca del Papaloapan. Esto, debido al reblandecimiento del suelo, la saturación de escurrimientos y el colapso de caminos vecinales.
Posteriormente, en un comunicado, la propia dependencia confirmó la localización de los tres cadáveres:
“La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) informa la localización de tres personas sin vida, quienes fueron arrastradas por un afluente, en el municipio de San Pedro Ixcatlán de la región Cuenca del Papaloapan.”
UNA MUERTE QUE SE PUDO EVITAR
Este nuevo incidente reaviva una preocupación constante: la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos naturales agravada por decisiones humanas poco responsables. Aunque las lluvias en sí representan un riesgo natural, la falta de conciencia y precaución personal suele convertir lo evitable en tragedia.
Las autoridades de Protección Civil han reiterado llamados a la población para evitar transitar por zonas inundadas o crecidas durante tormentas. Así como abstenerse de manejar bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, la respuesta social sigue siendo irregular.
INFRAESTRUCTURA Y PREVENCIÓN: UN RETO PENDIENTE
A pesar de los esfuerzos institucionales por emitir alertas tempranas y mejorar las condiciones de los caminos rurales, muchas comunidades continúan expuestas a peligros extremos. San Pedro Ixcatlán y otras localidades mazatecas enfrentan limitaciones estructurales que complican una respuesta inmediata y eficiente ante eventos como este.
La combinación de factores climáticos, carencias en infraestructura vial, falta de educación en protección civil y consumo de alcohol en contextos de riesgo conforman un panorama desafiante para la gestión de desastres en Oaxaca.
UN LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD CIUDADANA
La pérdida de estas tres vidas deja una huella dolorosa en Cerro Progreso y en toda la región mazateca baja. Más allá del dolor, esta tragedia pone de relieve la urgente necesidad de reforzar la cultura de la prevención y la responsabilidad individual frente a fenómenos naturales.
Evitar que una corriente se lleve más vidas empieza con decisiones más conscientes






































