Un hombre fue asesinado a balazos la noche del domingo, al interior de su domicilio ubicado en el callejón 2 de Octubre. En la Cuarta Sección de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. La víctima fue identificada como José Abraham, alias “La Pulga”. El cual fue ejecutado mientras dormía en una hamaca dentro de su vivienda.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, el ataque fue perpetrado con extrema violencia y premeditación: sujetos armados ingresaron directamente al domicilio y le dispararon a quemarropa, dejándolo sin vida en el acto.
Sin detenidos: crimen con sello de impunidad
Pese a la rápida llegada de elementos de la Policía Municipal y de la Guardia Nacional, no hubo detenidos ni persecución de los agresores. Quienes lograron huir tras perpetrar el homicidio. El lugar fue acordonado para preservar la escena, y más tarde arribaron peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) para realizar las diligencias de ley.
La Fiscalía abrió una carpeta de investigación con el objetivo de esclarecer el crimen y dar con los responsables. Aunque hasta el momento no se han dado a conocer avances en la indagatoria ni se ha confirmado el móvil del asesinato.
Vecinos, entre el miedo y la resignación
El ataque ha generado alarma entre los vecinos de la Cuarta Sección. Los cuales reportaron haber escuchado varias detonaciones y posteriormente observaron el despliegue policiaco en la zona.
Aunque no se trata del primer hecho violento en este sector de la ciudad, la ejecución directa dentro de una vivienda ha elevado el temor entre los habitantes. Quienes denuncian el incremento de la violencia sin que haya respuesta efectiva por parte de las autoridades.
“No es la primera vez que pasa algo así. Vivimos con miedo y ya no sabemos si al dormir en casa estamos seguros”, comentó un vecino bajo anonimato.
Crimen organizado o ajuste de cuentas: líneas abiertas
Por otra parte, aunque las autoridades no han confirmado si el asesinato está relacionado con actividades delictivas, el modus operandi —un ataque directo dentro del domicilio mientras la víctima dormía— sugiere la posible implicación de grupos organizados o un ajuste de cuentas.
Además, la falta de cámaras de vigilancia en la zona y la escasa presencia policial en turnos nocturnos complican el esclarecimiento de los hechos.
Urge frenar la espiral de violencia
Este nuevo homicidio vuelve a colocar en la agenda pública la creciente ola de violencia que sacude a Juchitán. Donde los asesinatos, ataques armados y desapariciones han escalado en los últimos años. Sin que existan estrategias locales contundentes para detener la espiral delictiva, señalaron ciudadanos.
Finalmente, aunque la Fiscalía ha iniciado la investigación, la exigencia social va más allá de una carpeta abierta: vecinos, colectivos y organizaciones piden resultados concretos, detenciones y medidas preventivas que frenen la criminalidad cotidiana.






































