El circular de unidades de motor pesadas por el municipio de Cuicatlán para posteriormente ingresar por la carretera federal 135 con rumbo a la ciudad de Oaxaca es una constante y ninguna autoridad del nivel que sea (municipal, estatal o federal) interviene.
Los vehículos pasan libremente y nadie sabe la procedencia de la madera o si cuentan con los permisos correspondientes; aunque existe infinidad de difusión en contra de la tala ilegal esto es solo la teoría, ya que en la práctica es todo lo contrario.
Algunos pobladores, al ser entrevistados por “El Mejor Diario de Oaxaca”, informaron que no puede ser posible que principalmente las dependencias federales no se den cuenta del paso de estas unidades de motor pesadas, las cuales avanzan a paso lento. “Todos las observamos y que nadie haga nada la verdad es un silencio cómplice”, lamentaron.
“¿Cuántos camiones conocidos como trozeros van a pasar? ¿Cuántos arboles supuestamente enfermos serán derribados? una situación que por años se ha llevado a cabo amparada en la completa impunidad”, expresaron.
Los pobladores ven necesario que se ponga un orden en este tema, que desde la autoridad municipal, estatal y federal se coordinen acciones que verdaderamente demuestren que les interesa el cuidado y protección al medio ambiente.
Los denunciantes dijeron que lamentablemente en muchas ocasiones las autoridades municipales y agrarias están coludidas en esta práctica y son ellos quienes permiten que se estén derribando muchos árboles, principalmente en las comunidades más lejas, aunado a que las dependencias correspondientes brillan por su ausencia.











































