Marina Montserrat Moreno Olmedo es un claro ejemplo de que la resiliencia, la determinación y el amor por lo que haces pueden transformar cualquier adversidad en una oportunidad. A sus 39 años, es Licenciada en Administración de Empresas, emprendedora en la venta e instalación de mallas sombras, y fundadora del colectivo “Creando Juntos”, una iniciativa dedicada a apoyar a personas con discapacidad, en su mayoría mujeres y mamás de niños con discapacidad.
Desde pequeña, Marina ha enfrentado desafíos por su discapacidad visual, pero nunca permitió que esta limitación definiera sus sueños ni su futuro. “Siempre fui de las que se paraban a copiar del pizarrón”, recuerda con nostalgia, y a pesar de las dificultades, su pasión por aprender y avanzar nunca se detuvo.
UN CAMINO DE SUPERACIÓN: APOYO Y EMPATÍA DE MAESTROS
Durante su infancia y adolescencia, Marina vivió la discriminación y la falta de herramientas adecuadas, pero el apoyo de maestros como Azurbide (en la primaria) y Martel (en la carrera) fue fundamental para su crecimiento.
“El maestro Martel me enseñó a no rendirme, a confiar en mis capacidades, aunque los números y las ecuaciones fueran desafiantes”, afirma.
A pesar de las adversidades, Marina pudo terminar su carrera en contaduría y administración, un logro que celebró con orgullo.
“Si pude, todos podemos” es el mantra que siempre ha acompañado a esta valiente mujer.
UNA NUEVA ETAPA: EL DESAFÍO DE LA CIRUGÍA Y EL USO DEL BASTÓN
En una etapa de su vida, Marina se enfrentó a una cirugía de cataratas que transformó su vida. Pasó de tener un 40% de visión a apenas un 10%.
“Mi mundo cambió completamente”, expresa, pero en lugar de rendirse, lo tomó como una oportunidad para aprender nuevas herramientas y adaptarse a su nueva realidad. En medio de la pandemia, aprendió a usar el bastón, a manejar tecnologías asistivas, y a leer y escribir en braille. Este proceso, aunque desafiante, le permitió conocer y conectar con un nuevo mundo: el de las personas con discapacidad, un mundo al que nunca había tenido acceso durante su formación.
EL PODER DE LA FAMILIA Y EL EMPRENDIMIENTO
A los retos académicos se han sumado los desafíos como madre de dos hijos pequeños, a los que Marina tuvo que encontrar soluciones creativas para copiar sus tareas que les dejaban las maestras o hacer manualidades, pero, sobre todo, para brindarles una vida plena.
“Siempre buscamos una solución, no nos quedamos atrapados en la discapacidad, sino que buscamos ser felices”, menciona con una sonrisa en el rostro.
Este espíritu de superación también se refleja en su emprendimiento, el cual no solo es su fuente de ingresos, sino también una forma de empoderarse y empoderar a otras personas a través de su trabajo.
“LA DISCAPACIDAD NO ES EL FIN, ES UNA OPORTUNIDAD”
Marina ha aprendido que la discapacidad no es un obstáculo, sino una oportunidad para cambiar perspectivas y apreciar las pequeñas cosas de la vida. A lo largo de su vida, ha aprendido a abrazar su discapacidad, a ver cada desafío como una oportunidad para crecer y aprender.
“Si algo he aprendido es a agradecer cada momento, porque cuando pierdes algo, empiezas a valorar lo que antes no veías”, dice con humildad.
EL COLECTIVO “CREANDO JUNTOS”
Hoy, Marina está comprometida en su misión de apoyar a otros a través de su colectivo, “Creando Juntos”, que busca integrar a personas con discapacidad en actividades que fomenten su inclusión y bienestar. Al darle visibilidad a la discapacidad, Marina espera romper barreras y cambiar la percepción que se tiene de estas personas, especialmente de las mujeres, que a menudo enfrentan una doble discriminación.
EL LEGADO DE MARINA: EMPODERAR, INSPIRAR Y CAMBIAR VIDAS
Marina Montserrat Moreno Olmedo es un testimonio vivo de que, a pesar de las adversidades, siempre hay un camino hacia la superación personal y profesional. Su historia no solo inspira a quienes la conocen, sino que también nos enseña que la discapacidad no define a una persona. Lo que define a Marina es su valentía, su determinación y su amor inquebrantable por su familia y su trabajo.
En un mundo donde las dificultades pueden parecer insuperables, Marina nos recuerda que cada paso hacia adelante, por pequeño que sea, es una victoria. Y con ello, nos invita a reflexionar sobre cómo podemos crear un entorno más inclusivo, empático y solidario para todos.
Marina es un ejemplo de que, con esfuerzo, perseverancia y amor, se puede transformar cualquier reto en una oportunidad para crecer y hacer una diferencia.








































