Amaré
A José Gabriel Mier y familia
Construiré un barco con mis propias manos, construiré un barco con el nombre de “Amaré”. Construiré ese barco para mí y todos mis hermanos que es casi decir un pleonasmo, porque yo soy tu consabido otro, tú ese otro tan raído como vejado que soy yo, en donde cabe decir que andamos necesitados de ramos y velas, océanos de gente para navegar seamos lo que seamos y vayamos a donde vayamos. Por-que simple y sencillamente todo lo que escribo es por ti (no importa quién seas ni cuándo leas esto), para ti por ser lo único en lo que creo. Ya te digo: que construiré un barco con mis propias manos, un sendo barco de velas para velar por el bien de las cosas y olvidar su compra o venta, su altísimo gravamen imposible de alcanzar. Porque queremos llanamente olas y brisas, bellos pelícanos, copas y risas: vivir como la gente que se da. Y ya basta de la usura y la vilipendiada, basta ya de la rebatinga, la cosa vulgar mercantil o bancaria. No más. Nos haremos a ese mar de gente y su enorme océano de silencios y palabras, una marea de miradas para navegar en el “Amaré”, mecidos suavemente bajo el velo infestado del firmamento, hacia el bello deseo de amarnos en calma.


































