Debido a que al menos un 65 ciento de todo el arbolado en los parques y jardines de la capital están infectados con muérdago y solamente con una poda anual se podrá contrarrestar esta plaga, entre más tiempo se deje sin atender este problema se corre el riesgo de perder más especies. De ahí que uno de los retos de las autoridades sea rescatar las pocas zonas verdes de la ciudad y emprender acciones que contribuyan a la creación de nuevas áreas donde se privilegie las plantas y los árboles.
En la ciudad existen 18 espacios bien definidos entre jardines o parques públicos que están en pésimas y lamentables condiciones y no representan un área verde como debe ser. Además de que vendedores ambulantes que cada día se apropian de un lugar, tianguis o verbenas han dado al traste con la jardinería que otrora existía, los árboles han sufrido ya que el agua, basura y desperdicios de quienes venden comida son arrojados y causan la pudrición de las raíces.
Existe un gran déficit de zonas verdes en la capital, pues a pesar de que hay parques y espacios de recreación, se carece de verdaderos pulmones naturales que permitan a la sociedad un desenvolvimiento que beneficie la calidad de vida.
La recuperación de áreas verdes urbanas es esencial para mejorar la calidad de vida en las ciudades, ofreciendo beneficios ambientales, sociales y económicos. Estas zonas contribuyen a la mitigación de contaminantes climáticos de corta vida, mejorando la calidad del aire y reduciendo el efecto de isla de calor urbano.
Para llevar a cabo una recuperación efectiva de áreas verdes, es fundamental considerar la participación comunitaria en el diseño y mantenimiento de estos espacios. La colaboración entre autoridades locales y residentes puede transformar espacios subutilizados o deteriorados en parques vecinales vibrantes, fomentando la cohesión social y el sentido de pertenencia.
Es una estrategia multifacética que requiere una planificación cuidadosa, la participación activa de la comunidad y un enfoque en la sostenibilidad y la accesibilidad.
No hay viviendas
En nuestra capital como en las principales ciudades del estado, los asentamientos espontáneos, marginales, descontrolados o informales son formas de hábitats precarios establecidos en su mayoría en zonas urbanas. Estos asentamientos son creados por un sector de la población sin los permisos de los organismos competentes, con un reducido ingreso económico, que al construir de forma ilegal fomentan la exclusión, por ser zonas sin dotación de servicios básicos, carentes de planificación, en las que se desarrollan construcciones de manera anárquica y para las cuales no se prevén recursos de las diversas instancias gubernamentales.
Los precios de compra y alquiler han aumentado considerablemente en las últimas décadas, haciendo que cada vez más personas se enfrenten a dificultades para encontrar un hogar asequible. Además, los salarios no han crecido al mismo ritmo que los costos de la vivienda, lo que deja a muchas familias en una situación de vulnerabilidad.
Otro factor clave es la falta de planificación y desarrollo urbano sostenible. En algunos casos, las regulaciones de construcción son demasiado estrictas, lo que limita la cantidad de nuevas viviendas que pueden ser construidas. En otros, los gobiernos no invierten lo suficiente en infraestructura y servicios básicos, lo que hace que algunas áreas sean poco atractivas para la inversión inmobiliaria.
La gentrificación también juega un papel importante en este problema. A medida que los barrios se modernizan y los precios aumentan, muchas personas de bajos recursos se ven obligadas a abandonar sus hogares y mudarse a zonas más alejadas o con menos servicios. Esto genera desplazamiento y pérdida de comunidades enteras, afectando la estabilidad social.
Para solucionar este problema, es necesario implementar políticas de vivienda inclusivas que garanticen el acceso a hogares asequibles. Esto puede incluir la construcción de viviendas sociales, incentivos para la construcción de viviendas de bajo costo y regulaciones que controlen el aumento excesivo de los precios.

































