VÍCTOR MANUEL AGUILAR GUTIÉRREZ
Aunque en el discurso político se presume de un sistema de salud mejor que Dinamarca, la realidad dista mucho de las palabras. La verdadera voluntad política se conoce en los presupuestos y en la agenda de gobierno.
El colapso del Hospital Civil de Oaxaca evidencia una realidad y hace insostenible el discurso oficial en el tema de salud, no solamente en el estado de Oaxaca, sino a nivel nacional. Es hora de atender la salud como una prioridad en la agenda pública.
El Hospital Civil o General “Aurelio Valdivieso” es la institución pública de salud más importante de Oaxaca, ahí se atienden las emergencias médicas de todo el estado. El Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” inició sus funciones en las actuales instalaciones de Calzada Porfirio Díaz, el 5 de mayo de 1965; aunque desde 1941 se le otorgó oficialmente su nombre en reconocimiento al médico juchiteco Dr. Aurelio Valdivieso Silva.
Con alrededor de 197 camas censables y 74 no censables, el Hospital realiza anualmente aproximadamente 42 mil 260 consultas de especialidad, 9 mil 960 intervenciones quirúrgicas, mil 417 cirugías ambulatorias, 3 mil 520 partos, 2 mil
248 cesáreas, 14 mil 476 egresos, 848 mil 419 estudios de laboratorio entre rayos X, ultrasonidos, tomografías y anatomía patológica, entre otros.
Aunque en últimas fechas el problema hizo crisis ante la suspensión de cirugías y servicios, desde 2019 el nosocomio sufre importantes reducciones de recursos. En 2021 se despidieron a 2 mil 200 trabajadores de salud eventuales en Oaxaca, lo cual tuvo un drástico impacto en el Hospital; la mayoría médicos especialistas y enfermeras. En agosto de ese año, en plena pandemia, comenzaron los despidos del personal de salud, primero fueron mil 500 trabajadores administrativos y después 2 mil 200 médicos especialistas, enfermeras, radiólogos, laboratoristas, entre otras especialidades. El problema en el sector salud se resume en la falta de asignación de recursos.
En mayo del año pasado, se suspendieron cirugías en el hospital de especialidades de Oaxaca por fallas en aire acondicionado; así también, durante el periodo de lluvias la infraestructura sufrió importantes daños.
Entre los problemas señalados en el Hospital Civil se encuentran la falta de insumos en áreas clave como cocina y laboratorio, la ausencia de agua y gas, así como el desabasto de medicamentos esenciales, lo que ha provocado la suspensión de cirugías programadas y el diferimiento de urgencias quirúrgicas. El laboratorio del hospital se encuentra fuera de operación, lo que obliga a los familiares de los pacientes a cubrir los costos de pruebas y análisis en laboratorios privados, además de medicinas básicas e insumos indispensables para cirugía, incrementando significativamente la carga económica para las familias, quienes sufren un calvario debido a la crisis de desabasto, siendo una situación desesperante e insostenible.
Frente a esta situación, el personal del hospital suspendió la recepción de pacientes referidos de otras unidades médicas y a cesar la alimentación del personal médico por falta de Diesel y Gas LP; dejando a decenas de pacientes sin atención.
En contraste, en el pasado mes de noviembre con una inversión de 430 millones de pesos (mdp) de acuerdo con lo anunciado, se inauguró el Parque Primavera
Oaxaqueña. Este parque, ubicado entre la carretera a Monte Albán y Riberas del
Río Atoyac, en Oaxaca de Juárez, cuenta con canchas de fútbol 5, 7 y 11, de básquetbol, pista de atletismo, áreas de skatepark, parkour y petanca. También, un espejo de agua, recinto ferial y recinto cultural y arenero. Además, en la periferia se construyó un estacionamiento con capacidad para más de 350 vehículos.
Cuenta con transporte gratuito a través del Citybus, y en su inauguración se desplegó a personal de varias dependencias del gobierno del estado. Si bien, el Parque Primavera es una obra útil para la sociedad oaxaqueña, existen otras necesidades prioritarias sobre todo para la población más vulnerable que en el discurso se dice: “Primero los pobres”.
Presupuestalmente los recursos existen, sin embargo, se canalizan para otros rubros. Queda claro que la salud no es prioridad para la actual administración tanto estatal como federal. Aún están a tiempo de rectificar, a medida que el tiempo pasa las necesidades se agudizan y el requerimiento de recursos será mayor.
X: @aguilargvictorm


































