El agotamiento crónico, la falta de motivación y confianza sobre la capacidad de llevar a cabo alguna tarea y finalmente un bajo rendimiento personal y profesional que se traduce en la incapacidad de lograr cualquier objetivo son algunos de los síntomas del llamado Síndrome de Desgaste Profesional o Síndrome del Burnout. Un padecimiento derivado del estrés que cada vez afecta a un mayor número de personas en todo el mundo.
El estrés laboral constituye un serio problema a nivel social y económico, ya que perjudica la salud del trabajador y disminuye la productividad de las empresas, haciéndolas menos competitivas. Esto se traduce en un impacto económico que se estima puede causar pérdidas de entre el 0.5% y el 3.5% del PIB de los países.
Por otro lado, la Secretaría de Salud menciona que el estrés laboral también tiene serias afectaciones en la salud de las personas tanto a nivel físico como emocional, permeando de manera negativa en el desempeño de sus funciones y en su relación familiar.
Por ello es trascendente reflexionar sobre la importancia de equilibrar el desempeño laboral y familiar, con el objetivo de mantener la salud física y emocional de las familias mexicanas. Fomentar una cultura de bienestar y equilibrio profesional y personal debe ser un tema prioritario de responsabilidad social para las empresas, ya que esto se verá reflejado en el estado de salud de los colaboradores, permitiendo que tengan un mejor desempeño en todos los aspectos de su vida y disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades derivadas del estrés.
Entre los principales problemas de salud derivados del estrés laboral se encuentran, dolor de cabeza intenso y constante, trastornos estomacales como gastritis y colitis, enfermedades cardiovasculares, y obesidad que a su vez puede provocar enfermedades crónicas como la diabetes.
Sin duda la salud es un pilar fundamental de la sociedad, tanto en el aspecto individual y familiar como en el laboral, por lo que es nuestra prioridad como empresa impulsar acciones de prevención que lleven a los empleados a un mejor estado de salud físico y emocional.
Rendir cuentas
Uno de los agravios más fuertes es precisamente la ausencia de información y cuentas claras como algo esencial para que la ciudadanía pueda evaluar de mejor forma a sus gobernantes y representantes. Es a no dudar, la mejor garantía para que los gobiernos den resultados en su actuar bajo la observancia de la ciudadanía.
La falta de transparencia y rendición de cuentas son obstáculos para el desarrollo social, político, económico y administrativo del país, de ahí que la gran tarea sea fortalecer los mecanismos institucionales para combatir y sancionar aquellas conductas irregulares o ilícitas efectuadas por los servidores públicos.
En momentos difíciles y complicados como los que vive el país, el reto es fortalecer una cultura en favor de una mayor transparencia y una mayor rendición de cuentas desde el ámbito de la sociedad civil. Hoy como nunca, la ciudadanía tiene derecho a saber cómo y en qué se gastan los recursos, cómo deciden las autoridades y cuáles son sus resultados.
A pesar de la abundancia legislativa en materia de transparencia, no garantiza su pleno y verdadero ejercicio, pues si algo escasea es voluntad política para hacer la transparencia realidad. De esto dan cuenta las negativas para cumplir las resoluciones del órgano de transparencia, el incremento en las declaratorias de inexistencia y la pobre calidad y lo poco útil que es la información oficial de los portales de Internet.
La transparencia es un indicador de avance democrático. Se expresa en la capacidad de los gobiernos de informar honesta y claramente a la ciudadanía sobre su quehacer, la forma en la que gastan los recursos públicos y los resultados que obtienen. Pero también se refleja en el compromiso por encontrar fórmulas que armonicen, en beneficio del interés público, el derecho de acceso a la información y las posibles causas de reserva ahora que la realidad es diferente.



































