Reducir energías
Las fuentes de energía que utilizamos en la vida cotidiana se originan por procesos que generan contaminación al ambiente y consumo de recursos naturales. Por estos motivos se debe reflexionar sobre nuestros hábitos y lo que podemos hacer para un mejor uso de ésta. Es necesario sensibilizar a la población sobre el elevado consumo de la energía y la necesidad de reducirlo con hábitos de ahorro, a fin de conservar los recursos naturales necesarios para producirla.
La intención es que la sociedad reflexione sobre el consumo energético que se tiene en la vida cotidiana, pues si bien la tierra nos provee de las principales fuentes de energía que nos mueve, a medida que intensificamos la explotación de estos recursos naturales, implica un agotamiento de esta riqueza.
Es importante hacer un uso racional de la energía eléctrica y concienciar a la población tanto de los beneficios que nos da así como de sus límites, que pueden sorprendernos en la medida en que hagamos mal uso de sus propiedades.
Ambientalistas y expertos demandan una apuesta definitiva y contundente por las energías renovables, que permita una reducción de la actual dependencia de los combustibles fósiles que tiene el consumo energético mundial.
Aunque ahorro y eficiencia energética no son exactamente lo mismo, ambas prácticas derivan en ahorros económicos y permiten reducir las emisiones contaminantes y la sobreexplotación de los recursos no renovables.
Ante ello, se insiste en frenar el crecimiento del consumo energético en nuestro país, que ha venido superándose año tras año en la última década. Para ello se precisa que el gobierno y las administraciones locales tomen medidas para exigir que se ahorre energía en todos los sectores.
El llamado es cuidar la tierra haciendo un uso responsable y eficiente de la energía, no sólo hoy, sino todos los días, pues si cada uno de nosotros implementamos pequeñas acciones, estaríamos contribuyendo a que las generaciones futuras puedan disfrutar de nuestro planeta.
Desplazamientos
El aumento de la violencia en México, como resultado de diversos problemas sociales, ha provocado el incremento de los desplazamientos internos forzados en diversas regiones del país. A pesar de lo anterior, no existe un registro oficial acerca de su magnitud y características, ni leyes federales específicas que protejan y asistan a las personas que han sido forzadas a desplazarse, por lo que miles de personas se han visto en la necesidad de buscar seguridad para ellos y sus familias.
El desplazamiento forzado interno se presenta cuando una persona o grupos de personas dejan sus hogares o residencias moviéndose al interior de su país por causa de la violencia generalizada, conflictos armados y violentos, violaciones de derechos humanos o desastres y catástrofes naturales.
Hasta el momento, es una crisis de derechos humanos insuficientemente atendida por los gobiernos federal y estatales y ha recibido escasa visibilidad pública, razón por la cual se desconocen sus dimensiones.
El Gobierno de México reconoció de manera oficial su existencia asumiendo el compromiso del Estado mexicano para prevenir, atender y reparar integralmente las vulnerabilidades a los derechos humanos que las personas han sufrido por causa de su situación. Otras causas que están generando este fenómeno en los países de la región se vinculan a proyectos de desarrollo de gran escala, los cuales afectan principalmente a pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinas, así como los efectos del cambio climático y desastres naturales.
Las formas de agredir a las víctimas de desplazamiento van desde incursiones armadas a sus comunidades, hasta amenazas, asesinatos, desapariciones, quema de casas o negocios, saqueos, extorsiones y reclutamiento forzado, entre otras. Debido a que muchos casos pueden configurar crímenes de lesa humanidad, urge establecer mecanismos para que la ayuda humanitaria a las víctimas tenga una perspectiva de derechos humanos y forma parte de leyes y políticas públicas que realmente solucionen los desplazamientos y sancionen a los responsables.


































