Las tasas de supervivencia del cáncer de mama están en aumento, y la cantidad de personas que fallecen a causa del cáncer de mama baja constantemente. En gran parte, esto se debe al amplio apoyo a la concientización sobre el cáncer de mama y la financiación de investigaciones relacionadas.
Los avances en los exámenes de detección del cáncer de mama les permiten a los profesionales de atención médica diagnosticar esta enfermedad más temprano, lo que aumenta las probabilidades de curarlo. Incluso cuando el cáncer de mama no se puede curar, existen muchos tratamientos para prolongar la vida. Los nuevos descubrimientos de las investigaciones sobre el cáncer de mama ayudan a los profesionales de atención médica a elegir los planes de tratamiento más eficaces.
El cáncer de mama es un tipo de cáncer que comienza como una proliferación de células en el tejido mamario. Después del cáncer de piel, el cáncer de mama es el tipo más común diagnosticado en mujeres. Sin embargo, este tipo de cáncer no solo se desarrolla en las mujeres. Todas las personas nacen con un poco de tejido mamario, por lo que cualquiera puede desarrollar cáncer de mama.
Los tumores no cancerosos (benignos) de los senos son crecimientos anormales, pero no se propagan más allá del seno. Estos tumores no representan un peligro para la vida, aunque algunos tipos de bultos benignos pueden aumentar el riesgo de una mujer de padecer cáncer de seno. Cualquier protuberancia, abultamiento o cambio en los senos requiere ser medicamento examinado por un profesional de la salud para determinar si se trata de un tumor benigno o maligno, así como el riesgo de que evolucione a cáncer en el futuro.
Según estimaciones, a nivel mundial una de cada 13 mujeres se ve afectada a lo largo de su vida por esta enfermedad. Aunque hasta el momento no se ha determinado qué causa este padecimiento, hay diversos factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de presentar cáncer de mama. Muchos de ellos tienen que ver con nuestro estilo de vida.
Desapariciones
Es alarmante el fenómeno de la desaparición de personas en el país, pero en especial en Oaxaca, que ha obligado a exigir a las autoridades estatales y federales implementar estrategias para evitar que este fenómeno vaya en aumento, sobre todo en las regiones de la Costa, Cuenca del Papaloapan y la Mixteca.
Hoy se ha documentado que los cárteles de la droga están avanzando en todas las regiones y eso es muy preocupante, de ahí la exigencia de reforzar la seguridad, que no esperen que pase lo que se vive en el norte con balaceras frecuentes y con toques de queda.
Más de 50 mil personas desaparecieron en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, según reportó el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). Y es una crisis humanitaria espeluznante sin que haya una solución inmediata, de la noche a la mañana no van a bajar las cifras de homicidios dolosos y desapariciones, pero se tiene que empezar a hacer un cambio radical, paulatino pero consistente, de civilizar la seguridad pública, es decir, el abandono paulatino del modelo militarizado.
La problemática estructural de la impunidad ha penetrado lamentablemente en todos los rincones del sistema judicial, sin excepción para ningún delito. En los últimos años, hemos sido testigos de un preocupante incremento en los delitos de desaparición de personas, fenómeno que, lejos de experimentar una disminución significativa, persiste de manera preocupante.
Son evidentes los niveles alarmantes de impunidad que han sumido al país en una grave crisis de derechos humanos. Además, pone de manifiesto problemas significativos en los protocolos de búsqueda, la actuación de las autoridades y la implementación de la Ley General en Materia de Personas Desaparecidas (Ley GMDP).
También señala deficiencias y falta de transparencia en la información del RNDPDNO y el Sistema Nacional de Búsqueda, necesarios para poder comprender la magnitud del problema al que nos enfrentamos.



































