A medida que la urbanización incrementa en el mundo, el aumento del tráfico vehicular en las ciudades exige medidas integrales para proteger a los peatones de posibles peligros. Ante tales condiciones es necesario adoptar medidas que pueden mejorar la seguridad de los peatones, y hacer que las vías urbanas sean más atractivas para usar.
Cuando se habla de personas vulnerables, probablemente pensamos en aquellos que están en condición de calle o quienes tienen alguna discapacidad. Pero todos somos peatones en algún momento. Y eso significa que todos podemos ser un usuario vulnerable. De ahí la importancia de concientizar a la población y proteger a los peatones, pues cada año se pierden aproximadamente 1,3 millones de vidas por incidentes de esta naturaleza.
Entre 20 y 50 millones de personas sufren traumatismos no mortales, y muchos de ellos les provocan una discapacidad. Los accidentes viales son la principal causa de mortalidad entre los niños y jóvenes de 5 a 29 años de edad, y la velocidad es uno de los principales factores de riesgo de los accidentes vehiculares. Hay una relación proporcional entre el aumento de la velocidad promedio y la probabilidad de que ocurra un impacto, así como con la gravedad de sus consecuencias.
Las muertes de peatones son más comunes en las calles de las áreas conurbadas y ocurren con mayor frecuencia durante la noche. Estos son datos que hay que considerar, la principal medida para prevenir accidentes y cuidar a todos los usuarios de las vías, debe ser buscar soluciones para reducir la velocidad de los vehículos y proteger los espacios exclusivos para los peatones.
Por ello se plantea respetar los límites de velocidades y la seguridad de las vialidades. Las velocidades más lentas salvan vidas. Si un automovilista se encuentra repentinamente con un peatón, es mucho más probable que tenga tiempo de detenerse si conduce a una velocidad moderada. Los radares de velocidad son una gran herramienta para reducir la velocidad vehicular y mantener seguros a los peatones.
Regreso a clases
A pocos días del regreso a clases los padres y madres de familia deberán disponer de su presupuesto familiar, es decir, recursos para adquirir útiles escolares, pues los precios, en comparación con el año pasado, subieron hasta 35%. A esos montos habrá que sumar el costo de uniformes, calzado, mochilas y otros accesorios.
Entre los artículos que más compran son: cuadernos, plumas, lápices, plumas de colores, sacapuntas, pegamento; además de juegos de geometría, marcadores de agua y para pizarrón, hojas blancas y de colores. Además, piden gel antibacterial, jabón, sanitas y papel higiénico, entre otros artículos de cuidado personal e higiene.
Los repuntes en algunos casos son bastante considerables, incluso por encima del 100%, por lo que este retorno a las aulas, programado para el próximo 26 de agosto, implicará un gasto mayor por parte de los padres de familia. Uno de los factores que más influye en este escenario es la inflación en México.
Con el regreso a clases, los siguientes días serán cruciales para la economía de los hogares mexicanos, que sin duda deberán hacer un “guardadito” para cubrir la serie de gastos que implica esta temporada. Esto principalmente debido a las compras que se harán de útiles escolares y de algunos otros complementos, en donde además se incluye el pago de colegiaturas.
De cara al regreso a clases, los padres de familia deben de cumplir con una de las tareas principales: la planeación y compra inteligente de útiles escolares. Antes de comprar los útiles escolares verificar lo que ya se tiene en casa, ya que puede encontrar algunos artículos en buen estado que todavía pueden utilizarse en el ciclo que viene. Desde luego también debe contemplarse un presupuesto, y hacer una lista en orden de precio, es decir, de mayor a menor, de todo lo que necesitas comprar.


































