En julio, la contratación en Estados Unidos experimentó una desaceleración notable, con un incremento de la tasa de desempleo que alcanzó su nivel más alto en casi tres años. Este deterioro más rápido de lo esperado en el mercado laboral sugiere que la Reserva Federal podría estar encaminada a reducir las tasas de interés en septiembre.
AUMENTO INESPERADO DEL DESEMPLEO
La tasa de desempleo aumentó inesperadamente por cuarto mes consecutivo, situándose en un 4.3% en julio. Este incremento refleja que más personas perdieron y abandonaron sus empleos, en lugar de nuevos trabajadores que se incorporaran a la fuerza laboral. La Oficina de Estadísticas Laborales informó que las nóminas no agrícolas aumentaron en 114,000 el mes pasado, una cifra inferior a casi todas las previsiones de una encuesta de Bloomberg a economistas, y una de las más débiles desde la pandemia.
El informe de empleo se suma a una serie de datos económicos decepcionantes que han generado temores sobre una desaceleración más abrupta de la economía. Esta situación ha provocado una liquidación en el mercado de valores y una disminución en los rendimientos de los bonos del Tesoro. Los funcionarios de la Fed podrían interpretar estas cifras como una señal de que sus políticas están enfriando demasiado el mercado laboral, alejándolo de su tendencia saludable previa a la pandemia.
EXPECTATIVA DE RECORTES DE TASAS POR LA FED
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, comentó el miércoles pasado que el banco central está considerando reducir los costos de endeudamiento tan pronto como en septiembre. Esto se produce después de que la Fed mantuviera las tasas de interés en su nivel más alto en dos décadas. Powell destacó que, aunque la inflación ha disminuido significativamente desde su pico pandémico, ahora están más enfocados en evitar daños indebidos al mercado laboral.
“Hemos tenido una caída realmente significativa de la inflación y el desempleo se ha mantenido bajo”, señaló Powell. “Lo que pensamos todo el tiempo es ‘¿cómo podemos mantener esta situación?’”.
IMPACTO DEL HURACÁN BERYL Y OTROS FACTORES
El huracán Beryl, que azotó Texas el 8 de julio, coincidió con el período de referencia de las dos encuestas que conforman el informe de empleo. No obstante, la Oficina de Estadísticas Laborales afirmó que el huracán no tuvo “ningún efecto perceptible” en los datos, aunque incrementó el número de personas que reportaron no haber trabajado debido al mal tiempo.
La tasa de participación laboral, que mide la proporción de la población que trabaja o busca trabajo, aumentó al 62.7% en julio. Para los trabajadores de entre 25 y 54 años, también conocidos como trabajadores en edad productiva, esta tasa alcanzó el 84%, su nivel más alto desde 2001.
La desaceleración en las nóminas se reflejó en recortes en los sectores de la información y la fabricación de automóviles. Los trabajos temporales también disminuyeron, un indicio que a menudo se considera un precursor de una recesión. Sin embargo, el sector sanitario continuó liderando el crecimiento del empleo.
EN RESUMEN
En resumen, la desaceleración del mercado laboral en EE.UU. y el aumento del desempleo están ejerciendo presión sobre la Reserva Federal para que actúe. Con una economía que muestra signos de enfriamiento, los recortes de tasas de interés en septiembre parecen cada vez más probables, mientras los funcionarios de la Fed buscan equilibrar la inflación y la salud del mercado laboral.












































