Como una manera de agradecer a la Virgen de La Soledad todos los favores y haber obtenido buenas ventas durante el año, cientos de comerciantes rindieron culto a la imagen católica entre música y colorido.
De la calle de La Noria, donde se ubican las oficinas de la Confederación de Mercados de Oaxaca, partió la calenda que reunió a bandas, marmotas y las tradicionales Chinas Oaxaqueñas que bailaron y vistieron con colorido las calles de la Verde Antequera.
Al ritmo de la banda de música avanzaron hasta la basílica de Nuestra Señora de la Soledad donde se ofició la misa de las 18:00 horas.
Mujeres comerciantes dijeron que desde hace décadas participan en esta calenda comercial que, en muchos de los casos, heredaron de sus antepasados.
Esta fiesta, que de nuevo se refrendó la tarde-noche de ayer, la comenzó Amancio Pérez Cruz hace 60 años, pero en su memoria, las y los comerciantes siguen con la tradición que se realiza el 1 o 2 de agosto de cada año.
Vamos a seguir con esto y venir a darle gracias a la virgen por todo lo que nos ofrece durante el año, no nos podemos quejar de lo que nos toca porque tenemos comida y trabajo”, mencionó Gabriela, del mercado de Las Flores.
La “Rendida de Culto” es un acto de fe y una muestra de agradecimiento a la Patrona de Oaxaca, a quienes ofrecieron diversos artículos con un sentimiento nacido desde la fe y la creencia religiosa.

En las calles de la ciudad recorrieron con las marmotas, la banda de música y la repartida de mezcal, así como de dulces.
Para honrar los espacios emblemáticos, la calenda pasó frente a los mercados tradicionales y céntricos: 20 de Noviembre y Benito Juárez, además del Cuarto Centenario que se encuentra cerca del santuario de la virgen.
Los cuetes, las flores y los trajes típicos lucieron en este recorrido que aglutinó a cientos de personas quienes no faltaron a esta celebración que desde los años 70 realiza la confederación.
Una imagen de la Virgen de la Soledad recorrió las calles, cargada por dos mujeres que iban vestidas del traje de las Chinas Oaxaqueñas.
Es una devoción que se cumple con fe y con compromiso. Es así como agradecemos todo lo logrado y pedimos por otro año de abundancia”, dijo la comerciante que vende en el mercado Hidalgo.
Después del recorrido entre música y algarabía, los comerciantes asistieron a la celebración de la misa en el templo de La Soledad.








































