La violencia y delincuencia son problemas que no tienen una expresión única, por el contrario, son situaciones complejas con múltiples causas, diversos factores de riesgo así como con diversas manifestaciones, lo que implica que no es posible enfrentarlos sólo controlando y sancionando el delito; también es necesario prevenirlos, es decir, abordar las causas sociales y los factores de riesgo que propician estas situaciones.
Quienes conocen este serio como delicado problema, advierten que el enfoque de prevención es absolutamente necesario en un país como México en el que la atención se ha centrado en el combate frontal de la delincuencia, lo que ha generado elevados costos sociales, como lo son el incremento del temor y la percepción de inseguridad de la ciudadanía, el encierro en el espacio privado de las viviendas, el abandono del espacio público y el incremento de las medidas de seguridad.
Nuestro país, y en especial Oaxaca, se enfrenta a uno de los desafíos más apremiantes y trascendentales de su historia: la inseguridad. La creciente violencia, el crimen organizado y la impunidad son problemas que amenazan la paz, la estabilidad y el bienestar de nuestra sociedad. Para comprender su magnitud es fundamental examinar los hechos y las cifras que reflejan la realidad actual.
La inseguridad tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los mexicanos. La violencia y la criminalidad limitan la libertad de movimiento, afectan el desarrollo económico y merman la confianza de la ciudadanía en las instituciones y en el estado de derecho. Ante este panorama desafiante, es necesario tomar medidas urgentes y efectivas para abordar la inseguridad.
Esto requiere un enfoque integral que aborde las causas subyacentes del problema y promueva una estrategia basada en evidencias y en el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y justicia. Implica invertir en la capacitación, equipamiento y profesionalización de las fuerzas policiales, así como en el fortalecimiento de los mecanismos de cooperación y coordinación entre diferentes niveles de gobierno.
Delitos cibernéticos
En los delitos cibernéticos sigue predominando la extorsión, la suplantación de identidad, el fraude informático y la cobranza ilegal, donde los ciudadanos que han sido víctimas denuncian que otro de los modus operandi de los delincuentes es la implementación de los cobros ilegales que realizan mediante las plataformas conocidas como montadeudas.
Es indudable que la seguridad informática se ha convertido en un tema de vital importancia, ya que existen distintos tipos de delitos informáticos, los cuales evolucionan y representan una seria amenaza para individuos y empresas por igual. Es una cuestión que cobra cada vez más relevancia, de ahí la importancia de analizar los tipos de delitos informáticos, las medidas preventivas que se deben adoptar y cómo protegernos.
Más de la mitad de los reportes por montadeudas son de mujeres de entre 26 y 40 años, y las principales violencias son amenazas, insultos, cobro de deudas inexistentes y la advertencia de divulgar datos personales. En los casos de robo de identidad, 65 por ciento está relacionado con el hackeo o robo de información de redes sociales. El 53 por ciento de las víctimas se percató porque enviaron mensajes a sus contactos.
De los fraudes por internet, 45 por ciento ocurrió en Facebook, 24 por ciento en sitios web y 5 por ciento en Instagram. En el 80 por ciento de los casos la estafa se consumó. Una de cada tres peticiones de ayuda por extorsión es de mujeres de 21 a 30 años, y siete de diez se cometió por redes sociales.
La prevención de delitos informáticos es esencial para salvaguardar la seguridad y la integridad de tus sistemas, datos y operaciones. La capacitación y la concientización son elementos fundamentales para la prevención de delitos informáticos. Capacitarse en seguridad cibernética para poder reconocer amenazas como correos electrónicos de phishing, sitios web maliciosos y prácticas de seguridad inadecuadas.



































