La agresión que sufrió un conductor del transporte urbano por parte de un grupo de personas exhibe el alto grado de impunidad con la que se conducen y la urgencia de adoptar medidas más severas en contra de quienes trasgreden la ley; las autoridades estatales están obligadas a redoblar esfuerzos para mantener vigente el estado de derecho, pues se está perdiendo la convivencia armónica de los oaxaqueños.
Es necesario erradicar de tajo la impunidad con que muchos actúan, sin temor a ser aprehendidos para rendir cuentas ante la justicia ante todo tipo de ilícitos, lo cual cada día irrita más a los oaxaqueños que exigen combatir con la aplicación estricta de la ley, pues debido a la falta de su puntual ejercicio aumenta el descontento entre la población que demanda el respeto de sus garantías, las cuales se conculcan por quienes trastocan el estado de derecho.
La brutal golpiza ha generado indignación por la forma en que este grupo de golpeadores actuó y la exigencia es que las autoridades actúen con apego a la ley, pues nadie puede hacerse justicia por propia mano. En México cada vez más nos enteramos que la gente hace justicia por propia mano, y otros en los que varias personas agreden físicamente a los presuntos delincuentes hasta dejarlos al borde de la muerte.
Si bien este no fue el caso, pues todo hace indicar que se debió a un accidente de tránsito, es indudable que el grupo de golpeadores acató una orden para agredir a un trabajador del volante como parte de su “modus operandi” para hacer sentir su presencia. Acciones delictivas que deben ser castigadas, pues de lo contrario se corre el riesgo de que el mal ejemplo cunda y el estado de derecho se trastoque.
La justicia por propia mano es contraria a Derecho y que cualquier persona que cometa una conducta tipificada como delito será juzgada mediante las instituciones que ejercen el poder del Estado.
Mujeres migrantes
Existen muchos riesgos sociales para las mujeres que emigran como son la explotación de todo tipo, como la servidumbre obligada o el comercio sexual, así como la violencia a la que están expuestas. Cada año 112 mil mujeres indígenas son detenidas por la Patrulla Fronteriza y lejos de disminuir va en aumento debido a que mantienen activo el flujo migratorio al vecino país.
Existen regiones indígenas que hoy solamente son pobladas por ancianos, niñas y niños, pues los hombres y las mujeres se han incorporado a un mayor flujo migratorio. En estados como Oaxaca cada día se vuelve más dramático y delicado, pues de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, la migración femenina ha crecido con gran rapidez alcanzando ya un 50.5% en Latinoamérica.
Lamentablemente cada vez son más las mujeres que dejan su lugar de origen, situación que no está ligada a la de un esposo o pareja, por lo que se vuelven las principales proveedoras y cabezas de hogar. Actualmente resulta insuficiente la atención que las dependencias públicas han otorgado al análisis y atención de la feminización de las migraciones.
Hasta ahora se carece de investigaciones que incorporen un diagnóstico de género en las aportaciones económicas que las mujeres hacen al país. Ante ello la permanente insistencia que el Ejecutivo Federal diseñe acciones dirigidas a la atención y estudio de la migración femenina, así como reforzar las medidas de apoyo e información para las mujeres mexicanas migrantes a través de los consulados de México en los Estados Unidos.
Los estados de California y Texas constituyen los destinos que prefieren las mujeres mexicanas (y también los varones), al concentrar, respectivamente, a 38 y 23 por ciento del contingente total. Le siguen en importancia Illinois y Arizona (6.3 y 5.4 %, respectivamente).



































