En preparación para la temporada climática “seca-caliente”, las autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han anunciado una serie de acciones para hacer frente a las contingencias y ondas de calor que se esperan para este año, incluyendo la fecha estimada para la primera de ellas en 2024.
La temporada “seca-caliente” no solo conlleva altas temperaturas, sino también la presencia de contaminación por ozono, la cual se alimenta de emisiones vehiculares, industriales y solventes químicos. Este periodo de ozono abarca desde mediados de febrero hasta principios de junio, justo antes del inicio de la temporada de lluvias.
Según la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), esta temporada se caracteriza por la presencia de sistemas anticiclónicos, ondas de calor que generan temperaturas elevadas, radiación solar intensa, baja nubosidad y vientos débiles, condiciones climáticas que favorecen la formación y acumulación de ozono en la zona suroeste del Valle de México.
Anticipándose a este panorama, la SEDEMA estima que cinco ondas de calor podrían desencadenar hasta ocho contingencias por ozono entre marzo y junio de 2024. Sin embargo, el meteorólogo José Martín Cortés advierte que la fecha exacta de la primera onda de calor aún es incierta: “No hay forma de saber cuándo habrá ola de calor, quizá sea hasta marzo o abril… como todo pronóstico, hay confiabilidad 3-5 días a futuro y en este plazo no se observa ninguna onda”.









































