El exdiputado federal Benjamín Saúl Huerta pasará 22 años en prisión tras ser encontrado culpable del delito de violación en agravio de un menor de edad por un tribunal del Poder Judicial de Puebla.
La agresión de por la que se señala al exdiputado de Morena ocurrió en abril de 2021 cuando él aún se encontraba ocupando un escaño en la Cámara de Diputados, periodo 2018-2021, al momento de la agresión, la víctima tenía 15 años de edad.
A través de un boletín, los abogados que representan al afectado informaron que es probable que Saúl Huerta no salga de prisión en 2046, cuando cumpla su sentencia, pues enfrenta otros dos procesos judiciales por agresión sexual contra otros menores de edad.
Las denuncias de familiares de las otras presuntas víctimas del exdiputado de Morena refieren que se trata de un “pedófilo y violador serial” que atacó al menos a cuatro jóvenes de entre 13 y 16 años de edad.
La sentencia dada a conocer la tarde de ayer no es la primera que recibe el exdiputado de Morena, pues en noviembre pasado un juez lo condenó a tres años y cuatro meses de prisión por el delito de abuso sexual agravado en contra de un menor de edad en un hotel de la colonia Tabacalera, Ciudad de México, ocurrido en el año 2019.
Debido a que su condena no superaba los tres años y medio de prisión, el juez le permitió a Saúl Huerta Corona continuar su proceso en arraigo domiciliario después de pagar 18 mil 960 pesos como parte de la reparación del daño; sin embargo, tuvo que permanecer en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente por los otros procesos en su contra.
Uno de esos procesos era la violación de un joven de Puebla al que había llevado con engaños de trabajo y buen salario hasta un hotel de la colonia Juárez para abusar de él en abril de 2021; en ese entonces su víctima lo denunció a las autoridades y lograron detenerlo en Ciudad de México
Al momento de su detención Saúl Huerta se desempeñaba como secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, lo que hizo que lanzara varias amenazas contra los agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que lo detuvieron; les gritó que no podían tocarlo por el fuero que tenía como funcionario federal.









































