En una reciente conferencia de prensa, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, rechazó enérgicamente las acusaciones de presunta financiación de su campaña presidencial en 2006 por parte del crimen organizado. Calificó dichas alegaciones como calumnias y afirmó que carecen de pruebas que respalden tales afirmaciones.
El mandatario señaló que estas acusaciones han surgido en un contexto de periodo electoral, tanto a nivel nacional como internacional. Destacó que las críticas no provienen únicamente de México, sino que también se están difundiendo en otros países. López Obrador vinculó este escenario con el éxito que ha experimentado México en los últimos años.
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— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) January 31, 2024
Además, el presidente mencionó que la acusación no solo proviene de la DEA, sino que señaló que viene de “más arriba”, excluyendo al presidente Joe Biden y apuntando al Departamento de Estado. Afirmó que no tiene intenciones de emprender acciones legales formales, pero denunció al gobierno de Estados Unidos por permitir, según él, prácticas inmorales y contrarias a la ética política.
López Obrador afirmó que el presidente Joe Biden informará al respecto y resaltó que ha mantenido una relación respetuosa con su homólogo estadounidense. Descartó la posibilidad de esperar una reacción negativa por parte de Biden y subrayó la honestidad del mandatario estadounidense.
El presidente recordó su participación como candidato en las elecciones presidenciales de 2006, donde se enfrentó a Felipe Calderón Hinojosa del Partido Acción Nacional (PAN). A pesar de la derrota, López Obrador organizó una extensa manifestación en el Paseo de la Reforma, la cual duró más de 45 días y tuvo la participación de cientos de miles de ciudadanos.
Sobre las recientes acusaciones, López Obrador las calificó como un “montaje y propaganda sucia”, atribuyendo su difusión a una estrategia política. Insistió en que la estrategia está equivocada y sugirió que es un intento por desacreditarlo. El mandatario expresó que, a pesar de no ser candidato en las elecciones actuales, se siente objeto de ataques injustificados.
En conclusión, Andrés Manuel López Obrador rechazó firmemente las acusaciones de financiamiento del crimen organizado durante su campaña de 2006, calificándolas como una estrategia política equivocada en su contra. El presidente confía en que estas alegaciones carecen de sustento y espera que el presidente Joe Biden informe al respecto.










































