En el municipio de Ciudad Ixtepec se pondrá en marcha una planta de hidrógeno por parte de una empresa danesa con recursos de un fondo de inversión global, con posibilidades de invertir 10 mil millones de dólares en un centro de producción. La planta de hidrógeno verde en el Istmo podrá sustituir combustibles fósiles, ya que las embarcaciones nuevas se moverán a través del hidrógeno y el combustible se va a producir en la región.
Ante los efectos del cambio climático y la necesidad de alentar y promover las energías limpias, es necesario que la actual administración genere las mejores condiciones técnicas, económicas de mercado y regulatorias para el sector de las energías limpias. Nunca como ahora, se necesita promover la integración de empresas locales y regionales a la cadena de valor de la industria energética nacional e internacional mediante programas y proyectos de capacitación, vinculación de proveedoras e intercambio de experiencias en el sector energético.
Oaxaca cuenta con un amplio potencial en recursos y excelente posición geográfica, lo que le permite ser destino atractivo para el desarrollo de proyectos de comercialización, logística y expendio de hidrocarburos. Lo anterior, debido al gran potencial en materia eólica que puede alcanzar factores de planta de entre el 50 y 60 por ciento, que son los indicadores más altos que se observan a nivel internacional, además que cuenta con un promedio de radiación solar diaria de 5.6 kilowatts hora por metro cuadrado.
Es indudable que se debe perseguir el objetivo común de innovar para proteger nuestro hábitat y avanzar con gran responsabilidad ambiental en el proceso de transición energética mundial. Además de profundizar en el conocimiento de la generación de energía a partir de nuevas y mejores fuentes, como la eólica, solar, geotérmica, hidroeléctrica y los biocombustibles. Ante los efectos que está causando el cambio climático y la importancia que tiene la generación de energías limpias que no contaminen, se debe revisar ampliamente los desafíos de las energías renovables en las economías emergentes.
Trabajadoras
La participación femenina hoy en día ha adquirido una nueva dimensión: ya no solo hay mujeres empleadas sino también quienes buscan mayores posibilidades de superación y muchas de ellas se han lanzado, incluso, a la aventura de ser empresarias, lográndolo con éxito. Si hay algo que se le puede reconocer a las mujeres mexicanas y en especial oaxaqueñas es el esfuerzo y la dedicación, la voluntad para librarse de los obstáculos y abrirse camino, siempre con un alto nivel de compromiso, responsabilidad y entrega.
La vida económica de la sociedad se basa fundamentalmente en el papel que desempeña la mujer, como jefa de familia, como productora, generadora de riqueza y como pilar de la sociedad. En las últimas décadas las mujeres han adquirido una importancia crucial en la vida económica de los países a nivel mundial y destacadamente en nuestro país.
En México, el 45 por ciento de las empresas de un solo propietario son de mujeres, y casi 7 de cada 10 centros empresariales en el país son dirigidos por mujeres, lo cual revela el enorme potencial con que cuentan las mujeres para alentar el crecimiento y desarrollo económico en sus regiones.
En Oaxaca, la figura de la mujer -hija, madre, abuela- emprendedora representa el sustento de esta entidad. Por eso se debe alentar y promover la capacidad de las mujeres que emprenden, que son vida y sustento de nuestra entidad. La participación de las mujeres es esencial para el crecimiento no solo de ellas, sino de los municipios, de los estados y del país.
La educación tecnológica ha permitido que el desarrollo innovador impulse la economía de los países; sin embargo, en nuestro país y en especial en nuestra entidad carecemos de espacios para el desarrollo de las mujeres y niñas. Si bien 52.6% de las mujeres cursan el nivel básico y 52.9% de hombres también lo hacen, no ocurre lo mismo en los niveles medio superior, donde sólo 18.7% de las mujeres lo cursan, mientras que 20.9% de los hombres lo hacen. En el ámbito laboral, las mujeres se han incorporado con mucha más frecuencia desde los años 80 y su inserción al mercado laboral significó la transformación política, social y económica del país.

































