Debido a la falta de lluvias, el ciclo agrícola 2023 está prácticamente perdido, lo cual provocará diversos problemas para garantizar el abasto de alimentos en los próximos meses. En nuestro estado, los cultivos aún dependen de las precipitaciones las cuales cada vez son más irregulares debido al cambio climático y la ausencia de la mecanización que se necesita en el campo. Uno de los grandes pendientes es la falta de apoyos al campo oaxaqueño, porque cada vez son menos las superficies que se cultivan y la situación es más desesperante entre los jóvenes ya que no quieren estar en las zonas rurales. Los que vienen a estudiar a la ciudad ya no quieren regresar al campo y los que no tienen acceso a continuar con sus estudios se quieren ir a trabajar en las grandes ciudades para emplearse de otra cosa.
La falta de empleo es algo preocupante, al salir de la ciudad es notorio que existen muchas tierras sin trabajar, están muertas porque existe una brecha generacional que no está siguiendo el aprendizaje del campo y se les ha generado el concepto de que si no les va bien en los estudios los mandarán al campo.
Hoy debe preocupar la desesperación de los campesinos cuando ven que no llueve o en caso contrario las lluvias causan inundaciones, en muchos casos no tienen fertilizante ni recursos económicos para preparar la tierra, eso es desesperante y traerá como consecuencia más pobreza. Los campesinos reclaman acciones para el desarrollo, y de arraigo, ya que la migración de jóvenes campesinos a las ciudades que se ha convertido en una preocupación que debe ser atendida cuanto antes para evitar que desaparezca la generación de herederos de las tierras.
Crear alternativas para aminorar el problema de la soberanía alimentaria que provoca el abandono de las tierras, porque al paso del tiempo se ha convertido en un sector que ha sido abandonado e incluso no se ha impulsado una política de aliento productivo.
Sistema alimentario
Ante la profunda crisis social, sanitaria y ambiental que se vive en el país, evidenciada por las estadísticas oficiales en salud, nutrición y medio ambiente, es necesario superar la ausencia de un sistema alimentario que garantice el abasto de una alimentación saludable basada en formas de producción sustentables que permitan combatir la pobreza económica rural y revalorizar la cultura agrícola y culinaria del país. La forma en que se obtiene y se consumen los alimentos ha cambiado radicalmente en las últimas décadas, generando enfermedades, inequidad social y daño irreversible al medio ambiente. De ahí la necesidad de crear un sistema alimentario nutricional justo y sustentable, que implica necesariamente un gran acuerdo político nacional, que ponga en el centro el bienestar social, ambiental, económico y cultural de todos los mexicanos.
Se debe tener en cuenta un abordaje integral a partir de una política agrícola que impacta en diversas esferas urgentes de atender en el país, como la salud, los recursos naturales y la superación real de la pobreza, especialmente en las zonas rurales. Hoy se insiste en los seis componentes principales que conforman el manifiesto para lograr que en México se tenga un sistema alimentario que apoye a la nutrición y que sea justo y sustentable, el cual debe incluir un nuevo marco normativo que dé viabilidad, cuyo eje central es la garantía de los derechos humanos, especialmente el derecho a la alimentación estipulado en la Constitución.
Para lograr lo anterior, también es esencial generar estrategias para revertir la alta concentración del mercado agroalimentario en unas cuantas corporaciones transnacionales y una regulación estricta a la agroindustria, recuperando la alimentación saludable y reduciendo el consumo de alimentos ultra procesados.
La implementación de acciones que promuevan la educación alimentaria nutricional, de modo que genere una verdadera revolución alimentaria en el país, revalorando la riqueza de nuestros alimentos.



































