La llegada del Ejército Mexicano a Frontera Comalapa, Chiapas, el pasado miércoles infundió esperanza en la comunidad pero trajo desgarradoras noticias para la familia de Jostin, de 19 años, y Manuel, de 25. El pasado 12 de septiembre, los jóvenes desaparecieron en el tramo Frontera Comalapa a Motozintla con el propósito de vender un perrito. Sin embargo, la madrugada del 22 de septiembre, ambos, junto a otras dos personas, fueron cruelmente asesinados.
No fue sino hasta el miércoles que se notificó oficialmente a la familia. Desgarradoramente, la madre de Jostin y cuñada de Manuel, Lily Roblero, tuvo que enterarse a través de fotografías y videos insensiblemente compartidos en redes sociales que mostraban la brutal ejecución de sus seres queridos. Ahora, su única petición es recuperar y enterrar adecuadamente los cuerpos.
Madre de Jostin Rodibey Vázquez Morales y cuñada de Manuel Flores Zúñiga de #FronteraComalapa desaparecidos el 12 de este mes en #Motozintla pide auxilio para localizarlo. Es una crisis social lo que se vive en la #FronteraSur y la sierra de #Chiapas pic.twitter.com/BowR51VCcC
— Gabriela Coutiño (@GabyCoutino) September 27, 2023
Los cadáveres fueron descartados en un hoyo. “Solo queremos recuperarlos, darles un entierro digno y buscar justicia”, expresó Roblero.
Los jóvenes viajaron a Motozintla, Chiapas, después de que alguien les dijo que compraría el perrito. Su desesperación por el dinero, en particular para Manuel, era evidente: necesitaba comprar leche para su bebé debido a la escasez en Comalapa.

Lamentablemente, tras su llegada a Motozintla, los jóvenes desaparecieron. “No sabemos si fue una trampa la compra de ese perro, pero los mataron de la manera más cruel”, expresó Roblero.
Trágicamente, el video que circuló en las redes sociales mostró que los jóvenes habían sido torturados antes de ser asesinados. Las autoridades estatales confirmaron que, tras la entrada del Ejército Mexicano en los municipios, finalmente pudieron localizar a los jóvenes, aunque ya sin vida.
Familiares de Jostin y Manuel declararon que los jóvenes no eran conscientes de los peligros de la zona. Eran jóvenes trabajadores y humildes. Antes de la confirmación de su muerte, sus seres queridos habían pedido ayuda para encontrarlos y traerlos de regreso sanos y salvos.
La trágica muerte de estos jóvenes deja un vacío insuperable en sus familias. Manuel deja atrás a su hijo, al que nunca pudo dar el alimento que buscó, mientras que Jostin se va con sueños y esperanzas truncadas.









































