La incertidumbre en la transición del Seguro Popular al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) duplicó en Oaxaca la incidencia de niñas y niños menores de seis años sin servicios de salud, al pasar del 20 al 45.3% de 2018 a 2020.
Este problema, de los seis que el Estado debió mejorar en los últimos años, se suma a la carencia a la alimentación nutritiva y de calidad, que subió del 31.9 al 33% en ese mismo periodo, ubicando a Oaxaca en la tercera posición con altos porcentajes en el país.
Integrantes del colectivo Pacto por la Primera Infancia, revelaron que en la entidad esas dos carencias aumentaron, mientras que el resto mostró una disminución de apenas algunos puntos porcentuales. Estas fueron la carencias de acceso a la seguridad social; acceso a los servicios básicos; calidad y espacios de la vivienda; y rezago educativo.
Al dar a conocer los resultados de esta investigación, los integrantes del colectivo señalaron que en Oaxaca aún se tienen grandes retos, porque 9 de cada 10 niñas y niños menores de 6 años se encuentran en situación de pobreza.
“Tres de cada 10 no cuenta con seguridad social en Oaxaca y 4 de cada 10 sin acceso a los servicios de salud. Así también, uno de cada tres no cuenta con alimentación nutritiva y de calidad”, señalaron.
Y aunque para el estado el colectivo mostró una disminución de apenas el 1.1% de la pobreza en la primera infancia, al igual que en otras 10 entidades del país, Oaxaca se mantiene en el tercer lugar en los indicadores del país por esta problemática.
Alberto Sotomayor, coordinador de información, explicó que en la carencia por acceso a servicios básicos en la vivienda, seis de cada 10 menores en Oaxaca se encuentran en esta situación; tres de cada 10 no tiene viviendas dignas y uno de cada 10 no tiene acceso a la educación.
Los integrantes del colectivo destacaron la importancia de disminuir los indicadores de pobreza en la primera infancia, al mismo tiempo de reconocer que no se cuenta con datos o indicadores actualizados que reflejen la situación real en el estado.
Sin embargo, el coordinador de información no descartó que se generaran mayores daños ante los efectos de la pandemia por Covid-19, al reconocer que en momentos de crisis y contingencias, los más afectados directamente y a largo plazo son los niños y niñas, tanto en el ámbito familiar, como de salud y educativo.







































