Aunque la obesidad representa la tercera enfermedad asociada a los decesos por Covid-19 en lo que va de la pandemia, el sedentarismo y el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares se incrementó en los últimos dos años, con mayor vulnerabilidad de la población frente a otra emergencia sanitaria.
De las más de 6 mil defunciones por Covid-19, mil 237 fueron asociadas a personas con obesidad, que representan el 20.6% del total, tan solo después de la hipertensión arterial y la diabetes con 39.6 y 36.8%, respectivamente.
En el marco del Día Mundial Contra la Obesidad, la responsable de Nutrición y Grupos de Ayuda Mutua de la Dirección de Prevención y Promoción de la salud, Judith Reyna Arellanes López, señaló que la población aún no ha identificado a la obesidad como una enfermedad y mantiene un estilo de vida no saludable.
Expuso que de las 25 mil 925 personas con obesidad en el estado, solo 6 mil 800 acuden a las unidades de salud para un seguimiento, de las cuales, la mayoría son mujeres.
Al señalar que de esta enfermedad se tiene un subregistro, toda vez que un gran número no se acerca para tratarla, la nutrióloga y Maestra en Salud Pública destacó la importancia de fomentar una cultura de autocuidado de la salud.

Señaló que a pesar de contar con un sistema de etiquetado de alimentos para seleccionar bien qué se debe consumir, la población sigue consumiendo en grandes cantidades productos ricos en azúcares y grasas, hasta en 90% de los casos.
Es nuestra salud y debemos considerar qué llevamos a casa. Debemos estar más saludables y no empeorar la situación”, expuso en entrevista, al enfatizar que la pandemia por Covid-19 pudo incrementar los casos de obesidad y sobrepeso en los diferentes grupos de edad, por las clases y trabajo a distancia.
Expuso que en el caso de las mujeres, hasta 2018, se tiene un porcentaje de obesidad del 42.2% en mayores de 20 años de edad, en comparación con el 30.5% en hombres.
Destacó que en el caso de los menores de edad, influye mucho los hábitos de alimentación en casa, donde se incrementó el consumo de alimentos industrializados, aunado al sedentarismo por permanecer más tiempo sentados por las clases en línea.
Al explicar que en menores de edad el porcentaje de obesidad no rebasa el 36%, señaló que en la población de 20 años y más el problema se agudiza con el 73%, donde 7 de cada 10 personas lo padece.
Arellanes López expuso además que este problema se incrementa conforme avanza la edad, teniendo una mayor incidencia en las edades de 25 a 44 años. “Dentro de las 15 principales causas de enfermedades la obesidad a nivel nacional es la número 11 y a nivel estatal en Oaxaca es la número 13 con predominio en las mujeres, de 10 personas, 7 tienen sobrepeso y obesidad”.

Resaltó que la obesidad es considerada un factor de riesgo para varias enfermedades crónicas no transmisibles, como lo son diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad de hígado graso, dislipidemia, osteoartrosis, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares o algún tipo de cáncer.
En mujeres la obesidad se asocia a cáncer de mama, cervicouterino (matriz), ovario, tiroides, infertilidad. El riesgo aumenta progresivamente a medida que lo hace el Índice de Masa Corporal (IMC) ya que si este índice se encuentra elevado (IMC de 25 a 29.9 ) es sobrepeso, y si es más de 30 es obesidad, lo cual constituye un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas. En hombres principalmente al cáncer de colon”.
De acuerdo al Sistema de Enfermedades Crónicas (SIC) en Oaxaca y distribuido por regiones la que ocupa el primer lugar donde los pacientes acuden regularmente a consulta es en primer lugar la Jurisdicción de Valles Centrales, seguida del Istmo, Costa, Sierra, Mixteca y Tuxtepec.
Entre las recomendaciones, señaló el consumo de alimentos como verduras y frutas en los tres tiempos de comida; ingerir entre 6 a 8 vasos de agua pura durante el día, así como disminuir al mínimo o evitar el consumo de refrescos, aguas azucaradas, dulces y chocolates.
Realizar como mínimo 3 comidas al día, evitando los ayunos. Evitar consumir panes, pastas y tortillas en exceso. Disminuir al mínimo o evitar consumir galletas y botanas; además de preparar alimentos al vapor, hervidos, asados u horneados para evitar los fritos, capeados o empanizados”.





































