A unos meses del último incidente por el que el ayuntamiento retiró sus esculturas del espacio público, el artista Fernando Andriacci colocó nuevamente dos de sus obras monumentales en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.
Esta semana, dos obras monumentales del autor cuicateco yacían en esta zona de la ciudad, misma que guarda especial normativa por ser patrimonio cultural de la humanidad.
La colocación de las esculturas, una en forma de pez vela y otra de un caballo, carece de autorización por parte de la autoridad municipal, según confirmó el ayuntamiento. Aunque no respondió si se procedería a su retiro en próximas horas.
El gobierno municipal tampoco ha recibido solicitud alguna del autor, ya sea a través de la regiduría de Gobierno y Espectáculos u otra vía. Sin embargo, según reconoció el área de comunicación social, el edil capitalino, Francisco Martínez Neri, ya sabía de la intención del artista de instalar su obra, y ante lo cual, explicó que se le había pedido hacerlo mediante una solicitud.

EL IMPARCIAL trató de contactar al artista o su representación a través del teléfono de su galería. Sin embargo, no fue posible obtener declaración alguna.
Alrededor del mediodía del jueves, las esculturas permanecían en la vía pública de esta parte de la ciudad, en donde locales y visitantes se detenían a verlas. Este espacio ya había sido usado por el artista en años previos para colocar esculturas similares, al igual que frente al exconvento de Santo Domingo de Guzmán. Pero en varias ocasiones sus piezas fueron retiradas con grúas ante la falta de permiso alguno.
En otros casos, como en el crucero de la agencia Cinco Señores y en la glorieta Lázaro Cárdenas, otras de sus obras permanecieron varios meses.
Fue en septiembre de 2019, con el gobierno de Oswaldo García Jarquín, cuando el artista tuvo el último incidente con la autoridad, al colocar dos de sus obras en espacios públicos. En ese entonces, el ayuntamiento retiró las esculturas que estaban en torno a la fuente de las Ocho Regiones y en el bulevar Eduardo Vasconcelos, en la glorieta Lázaro Cárdenas.











































