Nacida en los Valles Centrales de Oaxaca, pero hija de padres costeños. Desde pequeña era callada y tímida realizó sus primeros estudios en la capital del estado, y se formó profesionalmente en la Universidad Mesoamericana, donde estudió Diseño Gráfico con el maestro Tomás Pineda Matus.
Después decidió dedicarse a las artes plásticas como medio terapéutico, para exteriorizar el dolor y la pérdida física de un ser querido; así inició su carrera desde hace 23 años, donde su primera exposición fue en la Casa de la Cultura “Jaime Sabines”, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Su mayor inspiración han sido las vivencias que tuvo en su infancia a través de su madre, quien se dedicaba a bordar y coser; cuestión que en su mente plasmó imágenes que ahora utiliza de manera inconsciente en su maravillosa obra pictórica, como las flores de múltiples colores, los caballos flotando con sensaciones de movimiento, contemplando el aire surcando figuras, arrastrando las hojas en el camino, trazando los pasos de quienes caminan por rumbos del campo.
Merced Ramírez plasma sensaciones, emociones y sentimientos que el espectador observa y se conecta con su propio lenguaje. Desde el principio de su carrera es la mariposa, cuyo símbolo es la muerte del cuerpo y del alma que sobrevive; el colibrí y las aves es una conexión con Dios, significan para la artista una respuesta divina. Dentro de sus estudios llevó cursos de grabado sobre metal, litografía, técnica de representación gráfica, dibujo humano, escenografía, figura, forma y fotografía.

Creatividad
Merced Ramírez Gómez ha expuesto en los estados de México, Cancún, Guanajuato, Tabasco, Veracruz, Sinaloa, Puebla, Oaxaca, en el Museo del Palacio, Museo de los Pintores. Sus muestras fuera del país han sido en Alemania, Turquía, Ecuador, Venezuela, Cuba y Honduras. En estos dos años de pandemia trabajó y detalló con profundidad cada pieza de reciente creación y tres de otras colecciones, haciendo un total de 15 piezas que expone en los muros del Hotel Casántica, llamada “Contemplaciones”. Entre otras actividades trabajó como maestra instructora de Artes Plásticas, para la Secretaría de Cultura, impartiendo talleres; actualmente, para el Instituto Ateneo de la Juventud, en esta capital.

Crítica
Las técnicas y colores que mantienen la obra plástica de la artista Merced Ramírez son colores suaves con calidad humana, tal como lo muestra en los lienzos. Son sentimientos con figuras de ingenuidad imaginativa.
Su creación prevalece en su predilección por la naturaleza de las flores, buscando la unidad de su talento en su propia vivencia de timidez donde muestra la sensibilidad para obtener una mezcla entre lo humano y natural. Su imaginación de la comunidad que vive con toda tranquilidad se desliza a través del pincel de la pintora que persiste en los temas de vivencias inolvidables, ya que no confunde una cosa con la otra, sino al contrario se hace entender por sí misma en el marco de su propia experiencia y sensibilidad.
En su obra el sentimiento opuesto logra además no sólo con el trazo sino con los colores vibrantes, con una pieza especial tuvo una sensación de sinestesia donde pudo saborear los colores como si fueran dulces, piña, naranja, menta, fue una experiencia maravillosa, la cual atribuye a la enorme sensibilidad que tiene y que se incrementó durante estos dos años, cuya pieza se titula “Dulces recuerdos”. Durante la exposición el director de la Casa de la Cultura de Santa María Atzompa, Oaxaca le otorgó un reconocimiento por su trayectoria de muchos años por su contribución a la enseñanza del arte para niños.
EL DATO
Merced Ramírez Gómez ha expuesto en los estados de México, Cancún, Guanajuato, Tabasco, Veracruz, Sinaloa, Puebla, Oaxaca, en el Museo del Palacio, Museo de los Pintores. Sus muestras fuera del país han sido en Alemania, Turquía, Ecuador, Venezuela, Cuba y Honduras.











































