Con apenas 16 años, Ángela Karime Hernández Venegas puso el talento científico juvenil de México en el escenario internacional al ganar una medalla de oro en la competencia International Science and Invention Fair (ISIF) 2026, celebrada en Indonesia, gracias a un proyecto que busca combatir el fuego mediante ondas sonoras, sin recurrir al agua, la espuma o los polvos químicos de los extintores convencionales.
La estudiante de bachillerato tecnológico desarrolló Vortex Tech, un dispositivo experimental que utiliza ondas acústicas de baja frecuencia para extinguir pequeñas llamas. Su propuesta llamó la atención por explorar una alternativa tecnológica a los métodos tradicionales para combatir incendios.
El reconocimiento trascendió el ámbito escolar. La Secretaría de Educación Pública (SEP), el Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETis) y la presidenta Claudia Sheinbaum destacaron el logro de la joven, quien ahora se prepara para participar en una nueva competencia internacional de ciencias.
VORTEX TECH: UN EXTINTOR QUE UTILIZA ONDAS SONORAS
El proyecto de Ángela Karime, titulado “Fire Suppression System Using Acoustic”, plantea una forma distinta de intervenir en las primeras etapas de un incendio: utilizar sonido en lugar de agentes extintores convencionales.
El prototipo funciona mediante un sistema portátil integrado por una batería, un amplificador y una bocina que genera ondas sonoras de aproximadamente 30 hercios, una frecuencia baja que produce oscilaciones en el aire.
Estas ondas pueden alterar las condiciones que mantienen la combustión al generar movimientos del aire alrededor de la llama y modificar el suministro de oxígeno en su zona inmediata.
A diferencia de los extintores tradicionales, el dispositivo no utiliza agua, espuma ni polvo químico para sofocar el fuego. Su propuesta busca aprovechar las propiedades físicas del sonido para intervenir sobre llamas pequeñas.
Sin embargo, hay una diferencia importante entre un prototipo experimental y un equipo listo para atender emergencias reales. La tecnología todavía tiene un alcance limitado y no debe considerarse un sustituto de los extintores certificados ni utilizarse para combatir incendios que pongan en riesgo a las personas.
UN PROYECTO JUVENIL QUE LLEGÓ A UNA COMPETENCIA INTERNACIONAL
La medalla de oro obtenida por Ángela Karime representa un reconocimiento a su trabajo científico y al acompañamiento académico que recibió durante el desarrollo de su invento.
El proyecto contó con la asesoría del maestro José Arturo Hernández Muñoz, quien participó en el proceso de orientación de la estudiante.
De acuerdo con la información difundida sobre el certamen, la competencia reunió cerca de 800 proyectos provenientes de 25 países. En ese escenario, la propuesta de la mexicana consiguió destacar por su enfoque experimental para la supresión del fuego.
El resultado también pone atención sobre el papel que pueden desempeñar los bachilleratos tecnológicos en la formación científica, al ofrecer espacios donde los estudiantes pueden desarrollar ideas que después se presentan en encuentros nacionales e internacionales.
El desafío, no obstante, va más allá de obtener premios: convertir una idea prometedora en una solución confiable requiere nuevas pruebas, documentación técnica, evaluación independiente y recursos para continuar el desarrollo.
SHEINBAUM DESTACA EL TALENTO DE LOS JÓVENES MEXICANOS
El logro de la estudiante fue mencionado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, donde invitó a conocer el invento y destacó la capacidad de los jóvenes que se forman en instituciones educativas del país.
“Hay que conocer este gran invento. Ella es un gran ejemplo de cientos y cientos: el Poli, la UNAM, las universidades autónomas, egresan muchísimos ingenieros de primer nivel. Somos de los países que más gradúan a estos jóvenes”, afirmó la mandataria.
Las palabras presidenciales colocaron el proyecto en una conversación más amplia sobre la formación de ingenieros y científicos en México.
Pero el reconocimiento público también abre una cuestión relevante: cómo lograr que los estudiantes con propuestas innovadoras tengan acceso a laboratorios, financiamiento, asesoría especializada y oportunidades para perfeccionar sus desarrollos después de una competencia.
La medalla internacional constituye un logro importante, aunque el siguiente paso será determinar qué posibilidades tiene el prototipo para evolucionar hacia una tecnología segura y útil fuera del entorno experimental.
ÁNGELA KARIME SE PREPARA PARA OTRO RETO INTERNACIONAL
El reconocimiento de la joven no terminó con la medalla de oro. También recibió el premio especial IYSA Semi Grand Award, que le otorgó el derecho de participar en la séptima Indonesia International Applied Science Project Olympiad (I2ASPO 2026).
Mexicana de 16 años conquista el oro internacional con un extintor que apaga fuego mediante sonido
Ángela Karime Hernández Venegas ganó oro en Indonesia con Vortex Tech, un prototipo que utiliza ondas sonoras para apagar llamas
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— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) October 22, 2026
La competencia, organizada por la Indonesian Young Scientist Association (IYSA), en colaboración con la Universitas Gadjah Mada, se realizará en línea del 14 al 17 de diciembre de 2026.
La nueva participación representa otra oportunidad para presentar el proyecto ante evaluadores internacionales, recibir observaciones y ampliar la experiencia científica de la estudiante.
El reto será aprovechar ese espacio para seguir desarrollando Vortex Tech y avanzar en la evaluación de su funcionamiento, sus límites y sus posibles aplicaciones.
DEL RECONOCIMIENTO A LA INNOVACIÓN CON APLICACIONES REALES
El desarrollo de Ángela Karime muestra cómo una pregunta científica puede convertirse en un proyecto tecnológico desde las aulas: ¿es posible utilizar las ondas sonoras para controlar una llama?
La respuesta experimental de Vortex Tech le permitió obtener un reconocimiento internacional, pero todavía quedan aspectos por evaluar antes de pensar en su uso cotidiano. Entre ellos están su eficacia frente a distintos tipos de fuego, el alcance de las ondas acústicas, la seguridad del dispositivo y su desempeño en condiciones reales.
También será necesario establecer qué tipos de incendios podría atender y cuáles quedarían fuera de sus capacidades. No todos los fuegos responden de la misma manera y algunos pueden agravarse si se emplea un método inadecuado.
Por ahora, el mayor valor del proyecto está en su potencial como propuesta de investigación y en el trabajo de una estudiante que consiguió llevar una idea experimental a una competencia internacional.
La medalla de oro es un motivo de orgullo para su comunidad educativa, pero también una oportunidad para impulsar el desarrollo científico juvenil con apoyos concretos que permitan transformar proyectos escolares en soluciones probadas, seguras y funcionales.










































