Han pasado más de dos semanas desde que aquella fractura que mantiene en cama al hijo de doña Carmen, que acude otro día más frente al acceso principal del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, donde espera alguna respuesta que alivie un poco su pesar.
La mujer de 63 años de edad, originaria de Oaxaca de Juárez, se mantiene de pie en compañía de su nuera cerca de otros familiares de pacientes, que también esperan escuchar su nombre para poder pasar.
Doña Carmen Vásquez cuenta que su hijo de 42 años tuvo una fractura en el pie desde el 24 de abril, luego de concluir su jornada de trabajo como albañil y en el trayecto rumbo a su casa.
La mujer que llegó desde temprana hora al nosocomio como hace más de una semana, señala apenas una de las constantes que enfrentan miles de personas en las diferentes instituciones de salud, por un mal sistema del país desde hace varias décadas.
Ama de casa y sin un ingreso propio que pueda apoyar en los gastos médicos, doña Carmen recuerda que después de la fractura su hijo permaneció varios días en cama, con la confianza en que no fuera más que una pequeña lesión.
Al darse cuenta que la situación era más grave de lo que imaginaban, doña Carmen y su nuera Teófila pidieron prestado y buscaron la forma de obtener más recursos, para poder pagar la radiografía en un laboratorio particular, por no quisieron acudir a la unidad de salud que les correspondía.
“Es que ahí no atienden, no ponen atención, creo que nada más hacen caso a los que conocen. Nosotros no fuimos ahí porque luego nos hacen desesperar”, señaló la mujer de la colonia Aurora, quien ha gastado poco más de mil pesos en la radiografía y la prueba Covid que le pidieron para poder ingresar a su esposo en el hospital Civil.
“Nosotros llegamos desde la semana pasada con todos estos estudios porque queríamos que lo ingresaran luego; primero nos dijeron que no se podía porque no había sangre porque no hay donadores y tuvimos que donar, después nos dijeron que ahora sí lo iban a ingresar, pero resulta que no porque no hay camas”.
Lo que le preocupa ahora a doña Carmen es que el personal de salud requiera de otra prueba Covid por el paso de los días, sin tener más que le ingreso que ella de repente conseguía con la venta de algunas plantas que sembraba.
“Yo quiero que se interne mi hijo de una vez para salir de este compromiso. La verdad nosotros no tenemos dinero, yo 20 pesos cargo en la bolsa y no sabemos qué vamos a hacer”, dice la mujer mientras espera respuesta afuera del Hospital Civil, donde otras familias esperan lo mismo.









































