La expansión de la mancha urbana en zonas aledañas a áreas naturales protegidas, afectan gravemente el ecosistema, aumentan los riesgos de que existan derrumbes, afectaciones a la flora y fauna silvestre.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), alertó que la urbanización está constituida como una fuerte amenaza contra la conservación de las Cordilleras de Valles Centrales que mantienen los ecosistemas en buenas condiciones.
Sitios como San Felipe del Agua y el Parque Nacional Benito Juárez permiten la existencia de una diversidad de fauna y flora endémicas de la región, pero además son zonas que proveen a la ciudadanía de servicios ecosistémicos, dijo Pavel Palacios Chávez.
El crecimiento acelerado de la mancha urbana supone un gran reto para la aplicación de instrumentos jurídicos que protegen áreas naturales que no se contemplan dentro del decreto de protección al Parque Nacional.
Ante tales riesgos, demandó establecer mecanismos en otras áreas que no forman parte del Parque Nacional Benito Juárez y que en poco tiempo se podría ver la mancha urbana muy cerca del límite.
En el caso del Cerro del Fortín, explicó que la protección es de carácter estatal y representa una de las zonas más amenazadas que requieren de fortalecer el marco jurídico para su protección.
Señaló que además de la amenaza humana sobre los ecosistemas, también está el problema de plagas, ya que la problemática en Valles Centrales ha sido atendido por las mismas comunidades tal como lo establece la Ley Ambiental.
En tanto, el urbanista Sergio Barroso consideró prioritario ordenar el crecimiento de asentamientos humanos, dotarlos de equipamiento urbano, infraestructura y servicios necesarios para propiciar su desarrollo.
Lo anterior obliga a lograr armonizar de manera consistente y creativa múltiples aspectos que aseguren que estos espacios sean habitables, dignos y aporten valor agregado al desarrollo, agregó.









































