A más de tres años de que habitantes de San Pedro y San Pablo Ayutla se quedaron sin agua potable por la destrucción del sistema de distribución que hicieron sus vecinos de Tamazulápam del Espíritu Santo, autoridades municipales pidieron la reconexión inmediata de las tuberías.
El presidente municipal de San Pedro y San Pablo Ayutla, Clemente Antonio Martínez, expuso que apenas el 1 de abril de este año, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a través de la Cuarta Visitaduría, emitió Medidas Cautelares a favor de la comunidad de este municipio, sin que a la fecha las autoridades competentes hayan dado cumplimiento a las mismas.
El edil pidió al Gobierno del estado que en coordinación con autoridades federales, garantice el derecho de acceso al agua y a la protección de la salud de las y los pobladores indígenas del municipio, sobre todo ante la emergencia sanitaria por Covid-19.
Insistió en la necesidad de realizar la reconexión del sistema de agua potable que proviene del único manantial que abastecía a toda la comunidad, destruido en 2017 por un conflicto con el pueblo vecino.
La autoridad municipal expuso que este manantial se encuentra ubicado en territorio de San Pedro y San Pablo Ayutla y no en jurisdicción de Tamazulápam del Espíritu Santo, como lo constatan con diversos documentos aunque ellos asumieron el control.
El conflicto entre ambos municipios por la disputa de tierras se agudizó el 5 de junio de 2017, cuando un grupo de habitantes de Ayutla fueron despojados de sus terrenos por sus vecinos de Tamazulápam, que llegaron con armas de fuego para hacer frente a quienes acudieron a la zona para ayudar a los desalojados.
Por esta situación, el saldo fue de un hombre muerto, varios heridos y mujeres retenidas, las cuales fueron liberadas horas después por la presión de los habitantes de Ayutla hacia el Gobierno del Estado.




































