Por Alonso Morales
El transporte público urbano y taxis se han convertido en una zona insegura para los usuarios ante la irresponsabilidad de los concesionarios y propietarios para sanitizar, proporcionar gel antibacterial y cubrebocas a los pasajeros.
En Salina Cruz circulan 800 unidades del transporte público entre taxis y autobuses urbanos que proporcionan asistencia a más de 50 mil habitantes que ocupan esos medios de transporte.
Sin embargo, no son supervisados por la policía vial del estado a cargo de Felipe Cruz y mucho menos por la Secretaría de Movilidad para que cumplan con las disposiciones que marca la Secretaría de Salud los concesionarios y se reduzcan los casos de Covid-19 en el Puerto.
Por un lado, los concesionarios de las cuatro líneas camioneras Upsus, Usupac, Antofersa y Turístico que tienen más de 100 camiones urbano los choferes hacen caso omiso a las recomendaciones de la Secretaría de Salud para sanitizar sus camiones sucios y malolientes.
Además de que en las puertas de ascenso no se cuenta con gel antibacterial para proporcionárselos a los usuarios al momento de abordar la unidad.
En el caso de los choferes tampoco cumplen con las disposiciones sanitarias ya que no usan el cubrebocas, andas en sandalias y sin uniforme que los distinga como empleados de esas empresas camioneras.
El presidente de la unión de colonias Populares, Rafael Rodríguez reconoció que muchos de los autobuses están sin ser sanitizados y recorren la ciudad, pero además mueven a miles de personas sin saber bajo que condiciones de salud se encuentran.
Al igual que los taxis que circulan en las colonias, barrios y agencias del municipio tampoco se han sanitizado y eso implica un riesgo para las familias que ocupan ese medio de transporte.









































