El crimen del dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), René Hernández Sánchez, ocurrido el pasado domingo 2 de junio del 2019, aún no ha sido esclarecido, parece ser que las autoridades no avanzan en las investigaciones para dar con el paradero de los responsables.
A pesar que desde hace un año la familia de la víctima, amigos y testigos declararon, todavía no han sido reveladas las identidades de los sicarios.
LA HISTORIA
El domingo 2 de junio 2019, René salió alrededor de la 7:00 horas de su domicilio, ubicado en Santa Cruz Xoxocotlán, hacia la Central de Abasto para darle cumplimiento al tequio que se había anunciado en una conferencia de prensa unos días antes, el cual se haría en el corralón ubicado a un costado de las bodegas de frutas, así como en El Playón del río Atoyac.
Al finalizar la actividad, aproximadamente a las 10:00 horas, René reunió a sus seguidores que estaban en las riberas del río Atoyac, entre el puente California y Bicentenario, para ponerse de acuerdo sobre las actividades que continuarían.
Frente a una caseta de lámina, en donde pensaban poner a los tomateros, permanecía el dirigente con su gente, cuando repentinamente una unidad de motor que burló la seguridad arribó al lugar y de ella descendieron sujetos con chalecos antibalas y armas de fuego, luego empezaron a disparar contra el dirigente y su gente.
En el lugar murió el escolta de René, de nombre Manuel L. C., de 45 años de edad, quien ya no alcanzó a sacar su pistola y con ella al cinto cayó inerte al ser alcanzado por las balas.
Mientras que Hernández Sánchez quedó malherido y fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, más tarde falleció mientras recibía atención médica.
A 271 días del crimen, la Agencia Estatal de Investigaciones no cuentan con ninguna línea clara de investigación.
René había sido víctima de otros atentados. El primero ocurrió el 12 de Septiembre del 2014, en esa ocasión murió su esposa y el resultó gravemente lesionado.
El segundo atentado fue el 5 de marzo del 2018, a las orillas de las riberas del río Atoyac, en donde murió un menor de edad.
Y el tercero, fue el 2 de junio del 2019, a las 10:00 horas, al finalizar un tequio, en donde finalmente fue abatido a balazos.






































