¿Qué es el metanol?
El compuesto químico metanol, también conocido como alcohol de madera o alcohol metílico, es el alcohol más sencillo. A temperatura ambiente se presenta como un líquido ligero, incoloro, inflamable y tóxico que se emplea como anticongelante, disolvente y combustible. Su fórmula química es CH₃OH.
El principal problema con las bebidas alcohólicas adulteradas es que salen al mercado sin problemas y son vendidas como si se tratara de productos originales, a veces con precios menores o con ofertas o promociones.
Sin embargo, la adulteración es una condición de alerta que puede causar daños severos, devastadores a quien las consume, alertó el productor de mezcal, Víctor Chagoya.
A pesar de que la industria del mezcal cuida todos y cada uno de los procesos, la adulteración de bebidas se hace de muchas maneras, desde la sustitución del líquido original por otro etílico de menor calidad y menor sabor, otra alternativa es “rebajar” con algún líquido compartible, apuntó.
“Las bebidas alcohólicas pueden producir metanol de manera natural, pues se generan reacciones químicas cuando el producto es sometido a altas temperaturas o por acción de la luz solar, transformando el etanol en metanol”.
Esta es la razón por la cual la norma especifica los límites máximos de metanol que puede contener una bebida alcohólica, subrayó.
En tanto, el catador Ulises Torrentera Gómez consideró que difícilmente en Oaxaca se pueden presentar casos como los ocurridos en Morelos y Yucatán, ya que existe un control muy severo en la elaboración del mezcal.
Apuntó que hay prácticas para alterar la bebida con agua simple y sustancias sumamente dañinas como alcohol o metanol, entre otras, lo cual no se presenta en la industria, además de que los maestros mezcaleros no tienen estas prácticas.
Lo que sí se puede presentar, dijo, es una degradación de la calidad del mezcal debido a la escasez de la materia prima.
El Consejo Regulador del Mezcal contempla los mezcales que están autorizados, además se dará asesoría a dueños de restaurantes y bares para que compren únicamente las bebidas que cumplen con todas las normas.
Una botella de mezcal debe tener el nombre completo, quién es el distribuidor, dónde se produce, contar con el sello “Hecho en México”, la denominación de origen, cuántos grados de alcohol contiene, los sellos del SAT, número de lote, entre otros.
La gente dedicada a vender alcohol adulterado produce una mezcla de alcoholes, buscando que la bebida resultante tenga un sabor muy parecido al de las bebidas originales que conocemos.
Con una diferencia esencial, modifican los procesos de destilado, las materias primas, la base de los productos que es el etanol (alcohol etílico de 96°) e incluso, llegan a utilizar metanol u otros alcoholes industriales para reducir los costos del producto.
Estas mezclas son vendidas al público en botellas vacías que recuperan de la basura o en el mercado negro, por lo que es muy importante siempre romper las botellas que desechamos.
Debido a que éstas son alteraciones a los productos comercializados, carecen de regulación salubre y sanitaria, y suelen distribuirse porque aumentan el margen de lucro de los establecimientos.
Los efectos fisiológicos que tiene el consumo de este tipo de bebidas son múltiples y abarcan dolor abdominal, dolor de cabeza, náuseas, ceguera, daños en el hígado y otros órganos; en los casos más extremos, pueden causar la muerte.




































