La madre de dos varones a los que dio a luz en el Hospital General Dr. Aurelio Valdivieso ha vivido días difíciles, luego de que a uno de sus hijos le detectaran un mal respiratorio, aunado a que por la contingencia sanitario, el acceso es limitado.
Originaria de la región Mixe, relata con angustia y tristeza la forma en la que ha pasado las noches y los días, durmiendo en una banca, pese a los fuertes dolores que padece por la cesárea que le practicaron.
“No tenemos la certeza sobre el alta, uno de los niños que salió sano ya se lo llevó mi familia a la casa pues aquí corría peligro, pero el otro está solito, ya que cada tres horas solamente puedo pasar a alimentarlo”, expone.
Acompañada de su esposo, señala que en las noches solo ella se puede quedar adentro del hospital, pero en la sala de espera, “no hemos recibido una atención adecuada y solo me permiten acostarme en la banca que es muy dura o en el piso”.
Dice que por su operación no es fácil estar en el suelo, dado que se queda sola y por eso prefiere quedarse de pie, dado que no han encontrado sensibilidad por parte de los directivos.
Incluso apunta que ni los alimentos pueden ingresar al interior del nosocomio, solamente su cobija para pasar la noche.
“Cuando entramos nos dan gel antibacterial, pero en los baños no hay jabón para asearse, adentro no hay y únicamente es el agua lo que disponemos, la medida preventiva es afuera, porque adentro no hay nada”, cuestiona.
Junto a su pareja, la mujer originaria de una de las regiones con alto grado de marginación y pobreza, así como carencia en los servicios médicos, deben esperar la mejoría de su hijo para poder trasladarse a su comunidad de origen.
El Hospital Civil ha vivido en los últimos días desde reclamos de trabajadores por la falta de equipo de protección al Covid 19, hasta denuncia por un presunto robo de equipo para respiración artificial de enfermos graves.




































