Ante las constantes agresiones a los representantes de los medios de comunicación e información, es necesaria la unidad y la solidaridad del gremio para enfrentar los agravios y el abandono en que se encuentra, aseguró Benjamín Fernández Pichardo, director y Gerente General de EL IMPARCIAL.
Tras los últimos acontecimientos en la región de la Costa, donde se han presentado amenazas e intimidaciones en contra de un colaborador de “El Mejor Diario de Oaxaca” por denunciar y documentar la venta ilegal de terrenos, convocó a cerrar filas para enfrentar este tipo de embestidas.
En conferencia de prensa, admitió que la falta de solidaridad y fraternidad entre los periodistas ha originado que se registren agresiones en su contra, todas ellas sin que exista una respuesta oportuna y contundente por parte de las autoridades encargadas de procurar justicia.
Exhortó a crear un gran frente para cerrar filas ante el abandono y desamparo en que se encuentran los periodistas de medios impresos, electrónicos y digitales en el estado, además de proteger a quienes ejercen esta noble profesión, pues es precisamente en las zonas y lugares más apartados donde se presentan las agresiones contra todos ellos.
Lamentó que existan estas condiciones que ponen en riesgo la labor periodística, “las amenazas de muerte y agresiones son reales y provocan temor, además, se observa que la situación será cada vez más grave, por lo que debemos estar unidos para hacer frente a estas situaciones”.
Al confirmar que el corresponsal en la región de la Costa, Miguel Gutiérrez, acudió a interponer una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo Oaxaca (DDHPO), confió que cuente con medidas cautelares para garantizar su integridad y la de su familia.
“Desgraciadamente no serán suficientes”, dijo, al emplazar a las autoridades de procuración de justicia estatal y federal atender esta y otras denuncias que no han sido resueltas con la eficiencia que se esperaba.
Demandó garantías para la labor periodística y recordó que este medio de comunicación ha padecido el asesinato de sus colaboradores, quienes durante más de seis décadas han denunciado actos de corrupción.
Fernández Pichardo estableció que no sólo a nivel estatal sino nacional la presencia de poderes fácticos ha permeado la impartición de justicia, así como las expresiones del Gobierno Federal han colocado en riesgo a los periodistas.
Cerca de medio centenar de medios de comunicación y periodistas de prensa radio y televisión asistieron al evento.
En solidaridad, la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO) rechazó todo tipo de violencia en contra del ejercicio periodístico. A la vez, “nos sumamos a la denuncia pública ante el acoso, amenazas que han recibido compañeros de El Imparcial por autoridades municipales”.
“No debemos ni podemos quedarnos callados ante la práctica caciquil de autoridades que pretenden callar las voces críticas. El periodismo se ejerce con valentía para denunciar las malas prácticas”, estableció.








































