Al lugar acudieron sus hijas Mónica y Soledad Robles Altamirano, así como un nutrido grupo de amistades quienes degustaron una gran variedad de platillos, bebidas y postres al tiempo que compartían una amena conversación.
Momentos más tarde las ahí reunidas cantaron con algarabía las tradicionales Mañanitas en honor de doña Gloria, quien apagó su velita y saboreó una rebanada de pastel.
En su momento las presentes entregaron a la homenajeada arreglos florales y obsequios al tiempo que la colmaban de bendiciones uy le deseaban un nuevo año lleno de salud y mucha dicha.
¡Muchas felicidades!











































