Con la proyección de las piezas desarrolladas por sus artistas residentes, así como la presentación del cortometraje Casa, la edición 11 del festival itinerante de videodanza Agite y sirva concluye su programación en Oaxaca. Efectuado del 20 de julio al 3 de agosto, el evento comprendió una serie de proyecciones a partir de la selección de 45 obras en las que se fusionan el cine y la danza.
Mediante cinco ejes, Agite y Sirva “propone expandir el alcance y la percepción de las prácticas curatorial, pedagógica y creativa en videodanza”, señalan las curadoras del mismo, Ximena Monroy y Paulina Rucarba.
Estos ejes fueron: Imágenes sonoras, Poderes colectivos, Cuerpos, Pertenencia, memoria y tiempo, y Conversaciones en juego. A través de ellas se plantearon piezas en las que se reflexiona sobre la danza y el cuerpo a partir de los lugares, los paisajes, los territorios, los movimientos naturales, la memoria, la intimidad, las búsquedas y el amor. También “los retornos y los reencuentros, las prácticas de hospitalidad y de cuidados”.
Este sábado, a las 19 horas, se presentan los trabajos generados en las dos semanas de residencia y laboratorio, efectuadas en el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa). Para ello habrá proyecciones, intervenciones escénicas expandidas y presentación del cortometraje Casa.
Como ha señalado Paulina Rucaba, propone a los artistas residentes el reto de crear una pieza virtual o fílmica, y cómo llevarla a escena. Asimismo, intenta hacerles cuestionarse sobre “cómo las herramientas de creación que utilizamos para la realización cortometrajes o largometrajes de videodanza pueden utilizarse y llevarse en colectivo para generar una obra “life”, desde proyección, desde música, como estar en una película en vivo”.
El que las piezas se creen en colectivo, se debe a que se intenta que todos los participantes sean creadores y autores de la misma.









































