De no llevar a cabo acciones de sustentabilidad ambiental, se corre el riesgo de sufrir un nuevo déficit de agave mezcalero, advirtió ayer el Centro de Estudios Sobre el Maguey y Mezcal (CEMM).
En conferencia de prensa, el director del CEMM, Luis Nogales, reveló que de no cuidar la siembra adecuada de la planta, en menos de diez años se podría tener desabasto en zonas productoras como Matatlán y Sola de Vega.
“La capital del mezcal, como se nombra Matatlán, presenta algunas cuestiones ambientales ante la gran demanda de mezcal y sobre todo que no se ha cuidado el medio ambiente”, enfatizó.
Recordó que en los años 80 y 90 la zona presentó una importante escasez de maguey, debido a que los productores vendieron sin planear a futuro, aunado a que la planta tarda en promedio 15 años en estar lista.
El Tepextate y Tobalá son las dos especies de planta que están en riesgo por la alta demanda de mezcal artesanal y falta de un manejo sustentable de la planta en zonas productoras del estado.
Luego de convocar al diplomado denominado “Producción y comercialización sustentable del mezcal”, dijo que es vital atender y resolver los problemas que se presentan en lo ambiental y social con una producción que tiende a la industrialización.
Y es que de acuerdo a cifras de la industria, en Oaxaca se producen anualmente cerca de 4 millones de litros de mezcal, con un crecimiento cercano al 30%, lo cual coloca a la entidad en el primer lugar de la producción nacional.
Expuso que el uso de leña es algo en que se debe reparar, debido a que por cada litro de mezcal se ocupan entre siete y ocho kilos de leña, para su preparación, seguido a que no se lleva a cabo un manejo adecuado del bagazo.
El director del CEMM en Oaxaca, apuntó que la siembra de maguey no se lleva a cabo de manera adecuada, derivado de técnicas inadecuadas como cultivar en laderas de los cerros y en hileras, cuyo proceso desgaste el suelo y no retiene el agua.
Lamentó que actualmente se vea como una industria la elaboración del mezcal en el estado, lo cual genera sobre explotación de especies como el Tepextate y Tobalá, la cual las pone en riesgo.
Con cuatro años en el sector mezcalero, dijo que impulsan el desarrollo de un diplomado para capacitar a los productores sobre aspectos de medio ambiente y sustentabilidad social y económica.






































