Al iniciar el tiempo cuaresmal el próximo 6 de marzo se celebrará el Miércoles de Ceniza, ante lo que la Iglesia católica pidió vivir esta etapa con espíritu de fe, con actitud de conversión y con deseos de abrirse a la gracia de Dios.
El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera, Pedro Vázquez Villalobos, convocó a los católicos que acudan a tomar la ceniza en algún tempo a ir con disponibilidad penitencial de reconocimiento de la humanidad pecadora, de las debilidades de un humano que un día comenzó a existir y otro día llegará a su final.
“Recibiremos el signo y tal vez la persona que nos la imponga en nuestra cabeza nos va a decir: arrepiéntete y cree en el Evangelio. Con esa actitud tenemos que ir a recibirla, arrepentirnos de dolernos de nuestro ser de pecadores y de pensar en nuestro propósito de este tiempo que es acercarnos más a Dios”, dijo.
Para el purpurado es importante aprovechar el tiempo cuaresmal para plantear propósitos y cumplirlos. “De nada serviría hacer una penitencia, hacer un sacrificio si no nos acerca a Dios, si no nos reconcilia con él. Penitencia por penitencia no tiene sentido, sacrificio por sacrificio no tiene sentido”, externó.
Por eso, que todo lo propuesto por la gente creyente se cumpla y pueda llevarlo a la conversión y acercamiento a Dios en esta etapa de preparación para recibir la Semana Santa.
“Que la penitencia, el sacrificio, sea por algo para ser más humano, más hombre de fe y mejor discípulo de Jesucristo.
“Nosotros en ese proceso cuaresmal tenemos que llegar a resucitar a ser unos hombres nuevos, viviendo la resurrección de nuestro señor. Tenemos que morir a nuestros pecados, a las pasiones a todos nuestros deseos e instintos y defectos para practicar la virtud”, insistió.
Vivir la Cuaresma de forma virtuosa con ayuno y abstinencia, fue la recomendación del arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera, Pedro Vázquez Villalobos.
La ceniza
En la tradición de la Iglesia católica, la ceniza que se impondrá en los templos este 6 de marzo se elabora con las palmas del Domingo de Ramos del año anterior, aunque también se usan estampas, misales, cuadernillos que ya estén muy deteriorados que llegan a las parroquias.
La tradición de esta insignia se remota a la iglesia primitiva, cuando las personas se colocaban la ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad con un hábito penitencial para recibir el sacramento de la reconciliación el Jueves Santo.
En tanto, la ceniza como signo de humildad le recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra… hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho”, según la Sagrada Escritura.
Por eso, quien acude a esta etapa de la iglesia se compromete a ser mejor cristiano, ya que la ceniza es un signo y no posee ninguna propiedad mágica y tampoco se trata de un amuleto.
Con esta imposición no se perdonan los pecados, especificó la Arquidiócesis de Antequera.
En tanto, la etapa de Cuaresma y la Semana Santa serán en las siguientes fechas:
6 de marzo, Miércoles de Ceniza; 14 de abril, Domingo de Ramos; 18 de abril, Jueves Santo; 19 de abril, Viernes Santo; 21 de abril, Domingo de Pascua.








































