1.Mide por cucharadas el aceite que incorporas a tus preparaciones. Recuerda que cada cucharadita aporta 45 kcal.
2.Retira la grasa visible a la carne antes de cocinar.
3.Hornea en lugar de freír los alimentos capeados o empanizados.
4.Separa la grasa de tus platillos. Para hacerlo de modo más fácil, enfría el plato y separa.
5.Prepara platillos vegetarianos mínimo una vez a la semana. ¿Qué tal unos tlacoyos?
6.De ser posible, sustituye aceite por limón en tus preparaciones.
7.Ojo con las salsas tipo Bechamel. Reduce la cantidad de harina y mantequilla que incorporas.
8.Prefiere lácteos descremados en todas tus preparaciones.
9.En postres, sustituye aceite por jugo de naranja.
10.Limita el uso de azúcar. Utiliza edulcorantes no calóricos como stevia y especias como vainilla o canela.











































