El presidente de Paraguay, Santiago Peña, deberá comparecer este 6 de noviembre ante el Senado para presentar sus argumentos en el juicio político abierto en su contra por el caso Ueno Bank. El mandatario dispondrá de apenas 30 minutos para defenderse. Esto, luego de que la mayoría de los senadores rechazara su solicitud de contar con más tiempo para preparar su exposición.
La decisión fue adoptada con 39 votos en contra y tres a favor. Peña había solicitado una prórroga de 72 horas al considerar que el plazo disponible era insuficiente para revisar la acusación, reunir documentación y contratar a un abogado de su confianza.
El procedimiento quedó formalmente abierto la noche del 5 de noviembre, después de que el Senado recibiera la acusación aprobada por unanimidad de los 78 diputados presentes en la Cámara baja.
Pese a las condiciones establecidas para su comparecencia, Peña anunció que presentará argumentos y pruebas para responder a los señalamientos. Su exposición será un paso determinante dentro de un proceso que podría terminar con su salida definitiva del poder.
UNA RENUNCIA QUE NO CAMBIÓ EL ESCENARIO
La situación política del mandatario también está marcada por su renuncia, presentada el 5 de noviembre. Sin embargo, el documento no fue sometido a votación debido a que la sesión conjunta del Congreso convocada para analizar su dimisión quedó sin cuórum.
Por esa razón, Peña continúa en el ejercicio de sus funciones mientras avanza el juicio político.
La falta de una resolución sobre su renuncia mantiene abiertas dos posibilidades con consecuencias constitucionales distintas: una salida voluntaria del cargo o una eventual destitución mediante el procedimiento parlamentario.
UENO BANK, EN EL CENTRO DE LAS ACUSACIONES
El juicio político se desarrolla en medio de la crisis generada por la intervención de Ueno Bank. Una situación que habría afectado a alrededor de tres millones de clientes.
Entre los señalamientos contra Peña figuran presuntos conflictos de intereses e irregularidades relacionadas con la entidad financiera y el manejo de fondos previsionales.
Estas acusaciones constituyen el eje del proceso que ahora deberá examinar el Senado. No obstante, los señalamientos todavía forman parte de una controversia política y deberán ser considerados dentro del procedimiento correspondiente, sin que su sola presentación implique una declaración de culpabilidad.
La comparecencia presidencial será relevante para conocer la respuesta del mandatario frente a los cuestionamientos y los elementos que presentará en su defensa.
SU FUTURO POLÍTICO TAMBIÉN ESTÁ EN JUEGO
Más allá de la continuidad de Peña en la Presidencia, el resultado del juicio político tendrá consecuencias sobre su situación institucional una vez que abandone el cargo.
El artículo 189 de la Constitución paraguaya establece que los expresidentes elegidos democráticamente pueden convertirse en senadores vitalicios. Sin embargo, esta condición está reservada a quienes no hayan sido declarados culpables en un juicio político.
En consecuencia, si Peña es destituido mediante este procedimiento, quedaría excluido de esa posibilidad y de los fueros asociados a dicha condición.
El escenario sería diferente si el Congreso acepta su renuncia y el mandatario deja la Presidencia sin una declaración de culpabilidad. En ese caso, podría acceder a la senaduría vitalicia.
Esta última figura también tiene implicaciones judiciales. De acuerdo con el artículo 191 de la Constitución, si un juez pretende someter a un senador vitalicio a un proceso penal, deberá comunicar la causa al Senado, instancia que tendría que resolver sobre su desafuero con una mayoría de dos tercios.
UNA DECISIÓN QUE DEFINIRÁ SU SALIDA DEL PODER
Después de escuchar la defensa y completar las etapas del procedimiento, el Senado tendrá que decidir si corresponde destituir al presidente.
El desenlace no solo determinará la continuidad de Peña en el Ejecutivo, sino también las condiciones institucionales bajo las cuales podría abandonar la Presidencia.
Por ahora, el mandatario enfrenta un proceso en el que su defensa tendrá un tiempo limitado. Mientras su renuncia permanece sin resolución y las acusaciones relacionadas con Ueno Bank siguen en el centro de la crisis política paraguaya.











































