En una íntima comunión entre la maestría prehispánica, el legado contemporáneo y la alfarería tradicional, el Museo de Arte Prehispánico de México Rufino Tamayo inauguró el altar y la jornada cultural “Umbral al Inframundo”. Este homenaje, dedicado a la memoria del célebre pintor oaxaqueño Rufino Tamayo, tiene como pieza central una imponente obra modelada por la reconocida maestra artesana Rufina Ruiz, originaria de Santa María Atzompa.
El emblemático recinto cultural, ubicado sobre la calle de Morelos en el Centro Histórico de la capital oaxaqueña, se transformó en el escenario de un tributo que entrelaza el misticismo del Día de Muertos con la riqueza histórica del estado. La develación del altar estuvo encabezada por el secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca, Flavio Sosa; el director del museo, Israel Cadena; el doctor Fernando Berrojalbiz, investigador de la UNAM y la propia creadora de la ofrenda. Durante el acto protocolario, Ruiz expresó su profundo agradecimiento por la oportunidad de plasmar su arte en un espacio que resguarda la esencia estética que tanto inspiró a Tamayo.
INNOVACIÓN EN BARRO VERDE Y TÉCNICAS ORIENTALES
Con más de 45 años de experiencia y respaldada por una herencia familiar que abarca cinco generaciones de alfareros, la maestra Rufina Ruiz detalló que su propuesta busca proyectar la identidad de su comunidad hacia nuevos horizontes técnicos. Para este altar monumental, la artesana y su taller moldearon piezas complejas que desafían la tradición sin perder su raíz.
Entre los elementos más destacados de la ofrenda se encuentran cráneos elaborados mediante la técnica de reducción de oxígeno, así como representaciones de pochotes (árboles sagrados de la cosmogonía mesoamericana) trabajados bajo una depurada técnica japonesa que Ruiz perfeccionó tras su paso por las aulas y talleres del Centro de las Artes de San Agustín (CaSa). El resultado es un diálogo visual armónico entre el característico brillo del barro verde de Atzompa y texturas contemporáneas.
PITAO PEZEELAO: EL DIOS DE LA MUERTE EN EL PRESENTE

Como parte medular del encuentro cultural, el Dr. Fernando Berrojalbiz, investigador titular del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM en Oaxaca, dictó la conferencia magistral “Dos posibles imágenes de Pitao Pezeelao, dios de la muerte entre los zapotecos”. La ponencia ofreció las claves históricas para comprender la profunda carga simbólica plasmada en la instalación artística del museo.
Berrojalbiz expuso la enorme complejidad que reviste el fenómeno religioso de los antepasados mesoamericanos. Explicó que el propósito de su investigación es volver la mirada al pasado para descifrar cómo vivían los antiguos zapotecas, interpretando su cosmovisión no como un vestigio estático, sino como un pilar vivo del presente.
PRESERVAR LA MEMORIA FRENTE AL OLVIDO
Para el especialista de la UNAM, las celebraciones actuales en torno a la muerte rebasan por mucho la noción de un festejo folclórico o un culto acotado a fechas específicas del calendario actual.
“No solo es un culto a los muertos como una parte muy acotada de su vida, sino lo que hacían todo el año; cómo es que tenían esa relación especial con sus antepasados”, narró el investigador durante su intervención. “Todo eso nos sirve para entender lo que estamos viviendo en la actualidad, sobre todo para preservar las memorias”.
El altar “Umbral al Inframundo” permanecerá abierto al público general en el Museo de Arte Prehispánico de México Rufino Tamayo. Una oportunidad idónea para que locales y visitantes nacionales e internacionales se acerquen a descubrir los secretos del inframundo zapoteca a través del talento contemporáneo de las manos de Atzompa.









































