Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se encuentra bajo el escrutinio de al menos dos agencias de Estados Unidos que analizan acusaciones sobre sus posibles vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible, de acuerdo con un reporte publicado este martes por The New York Times.
El señalamiento representa un nuevo episodio en torno al hijo del expresidente. Cuyo nombre ha aparecido en investigaciones periodísticas y referencias dentro del expediente mexicano relacionado con el llamado huachicol fiscal.
Sin embargo, existe un elemento fundamental: de acuerdo con las fuentes citadas por el diario estadounidense, hasta ahora no se ha abierto una investigación formal ni se han presentado acusaciones penales contra López Beltrán en Estados Unidos. El reporte se basa en testimonios de cinco personas con conocimiento directo de las indagatorias, quienes hablaron bajo condición de anonimato.
REVISAN ACUSACIONES, PERO NO HAY PROCESO FORMAL
La información publicada por The New York Times señala que las agencias estadounidenses se encuentran analizando señalamientos relacionados con presuntos vínculos de López Beltrán con organizaciones criminales y operaciones de contrabando de combustible.
El matiz es relevante: estar bajo revisión o escrutinio no equivale a enfrentar una acusación formal ni significa que se haya acreditado la comisión de un delito.
El diario estadounidense también reportó que López Beltrán habría intentado establecer contacto durante este año con funcionarios estadounidenses mediante intermediarios.
Tres personas familiarizadas con esos acercamientos señalaron que “ambas partes no han mantenido conversaciones formales”.
La información aparece semanas después de que Estados Unidos revocó la visa del hijo del expresidente.
LA VISA ESTADOUNIDENSE FUE CANCELADA EN AGOSTO
En agosto pasado, López Beltrán confirmó que el Gobierno de Estados Unidos le había retirado la visa para ingresar a ese país.
El político calificó entonces la decisión como un acto “politiquero” y propagandístico y sostuvo que no existían pruebas de algún acto ilegal cometido por él.
Posteriormente, difundió una carta dirigida al presidente Donald Trump en la que cuestionó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau por la decisión.
Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha hecho pública la razón específica de la cancelación de la visa.
La revocación del documento migratorio y el nuevo reporte sobre el escrutinio de agencias estadounidenses son hechos relacionados temporalmente, pero no existe una confirmación oficial de que la cancelación de la visa haya sido consecuencia de una investigación penal.
EL NOMBRE DE AMÍLCAR OLÁN APARECE DE NUEVO EN EL CASO
El reporte también retoma las investigaciones periodísticas sobre Jorge Amílcar Olán Aparicio, empresario cercano al círculo de los hijos de López Obrador.
Olán ha sido señalado en investigaciones periodísticas por presuntos negocios relacionados con contratos gubernamentales y operaciones de combustible. Su nombre también aparece en denuncias y solicitudes para investigar posibles irregularidades vinculadas con la importación de hidrocarburos.
Recientemente, el Servicio de Administración Tributaria solicitó a la FGR ejercer acción penal contra responsables de Portacelis Gas and Oil, empresa vinculada a Olán, por presuntas irregularidades que habrían ocasionado un perjuicio fiscal superior a 834 millones de pesos.
Estos señalamientos corresponden a investigaciones contra empresas y personas relacionadas con Olán y no acreditan por sí mismos responsabilidad penal de López Beltrán.
EL HUACHICOL FISCAL PUSO EL NOMBRE DE ANDY EN EXPEDIENTES
El nombre de López Beltrán también ha aparecido en información relacionada con la investigación mexicana sobre contrabando de combustibles.
Medios han reportado referencias a “Andy” dentro de testimonios y expedientes relacionados con redes dedicadas al ingreso irregular de hidrocarburos. Una de esas versiones sostiene que el nombre del hijo del expresidente habría sido utilizado por operadores para intentar evitar una inspección.
La sola mención, sin embargo, no demuestra que López Beltrán haya participado en esas operaciones ni que haya dado alguna instrucción.
Además, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró el 4 de septiembre que, de acuerdo con la información que había recibido de la Fiscalía General de la República, no existía una investigación abierta contra López Beltrán ni contra Adán Augusto López Hernández por el caso de huachicol fiscal.
FGR NIEGA ÓRDENES DE APREHENSIÓN
El panorama en México también tiene un elemento que contrasta con las versiones y señalamientos difundidos en las últimas semanas.
El 16 de septiembre, la fiscal general Ernestina Godoy fue cuestionada directamente sobre la situación jurídica de López Beltrán y de Amílcar Olán.
Ante la pregunta sobre si existía una orden de aprehensión contra Olán respondió:
“No, no hay nada”.
Al ser cuestionada específicamente sobre López Beltrán, respondió:
“Tampoco”.
Por ello, hasta este momento no existe una orden de aprehensión pública contra el hijo del expresidente en México.
UN ESCENARIO MARCADO POR SEÑALAMIENTOS Y NEGATIVAS
El nuevo reporte estadounidense coloca nuevamente a López Beltrán en el centro de una controversia que involucra presuntos vínculos con redes de contrabando de combustible y crimen organizado.
Pero el estado actual de la información obliga a separar los distintos niveles del caso: existen señalamientos periodísticos, referencias en expedientes, denuncias y una revisión de información por parte de agencias estadounidenses. Pero, hasta el momento, no una acusación penal formal contra López Beltrán en Estados Unidos, según el reporte citado.
En México, además, la FGR ha negado que exista una orden de aprehensión en su contra y la presidenta Sheinbaum ha informado que no tenía conocimiento de una investigación abierta por huachicol fiscal contra él.
El caso permanece, por tanto, en una zona de señalamientos e investigaciones en desarrollo, mientras las autoridades competentes determinan si existen elementos suficientes para avanzar hacia procedimientos formales.










































