La tormenta tropical Polo tomó fuerza este lunes frente a las costas del Pacífico mexicano y mantiene bajo vigilancia a varios estados, entre ellos Oaxaca, donde se pronostican lluvias intensas, fuertes vientos y condiciones marítimas adversas.
El ciclón se intensificó rápidamente durante las primeras horas de este 21 de septiembre, después de evolucionar en cuestión de horas desde la depresión tropical Diecisiete-E hasta convertirse en tormenta tropical.
El pronóstico meteorológico contempla una intensificación progresiva durante los próximos días, aunque la evolución y trayectoria del sistema todavía están sujetas a cambios.
POLO AVANZA FRENTE A LAS COSTAS DEL PACÍFICO
A las 06:00 horas de este lunes, el centro de Polo se encontraba aproximadamente a 325 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, y a unos 385 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima.
El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por hora, con rachas de hasta 105 kilómetros por hora, y avanzaba hacia el noreste a una velocidad aproximada de 7 kilómetros por hora.
La evolución prevista mantiene la atención sobre las costas de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, mientras Oaxaca permanece dentro de la zona donde ya se esperan precipitaciones importantes.
OAXACA RECIBIRÁ LAS LLUVIAS MÁS INTENSAS
Para este lunes, el pronóstico contempla lluvias intensas de entre 75 y 150 milímetros en la costa y el sur de Oaxaca.
También se esperan precipitaciones muy fuertes en zonas costeras y del sur de Michoacán y Guerrero, además de lluvias fuertes en regiones de Jalisco y Colima.
En Oaxaca, el sistema también podría generar vientos de entre 10 y 20 kilómetros por hora, con rachas de 30 a 50 kilómetros por hora en zonas costeras.
El mar tampoco permanecerá ajeno al impacto de Polo. Se prevé oleaje de entre 1.5 y 2.5 metros en la costa oaxaqueña, mientras que en Guerrero y Michoacán podría alcanzar entre 2 y 3 metros.
EL MIÉRCOLES PODRÍA LLEGAR LA ETAPA MÁS INTENSA
Aunque este lunes no se prevén las condiciones más severas, las autoridades meteorológicas mantienen especial atención sobre la evolución del ciclón durante las próximas 48 horas.
El pronóstico plantea que Polo podría convertirse en huracán categoría 1 el martes 22 de septiembre y continuar fortaleciéndose posteriormente.
De acuerdo con la trayectoria prevista, para el miércoles 23 el sistema podría alcanzar categorías superiores mientras se desplaza frente a las costas de Michoacán.
El escenario pronosticado contempla que los días 23, 24 y 25 de septiembre concentren las condiciones de mayor intensidad en los estados ubicados frente al Pacífico, principalmente por lluvias, viento y oleaje.
Sin embargo, el hecho de que exista un pronóstico de fortalecimiento no significa que el ciclón necesariamente vaya a tocar tierra. Hasta ahora, el escenario señalado mantiene a Polo sobre el océano.
EL RIESGO NO ESTÁ SÓLO EN EL VIENTO
Uno de los principales riesgos asociados con Polo no se limita a las rachas de viento. Las lluvias intensas pueden provocar deslizamientos de tierra, aumento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones, especialmente en zonas bajas.
En Oaxaca, donde se esperan las precipitaciones más importantes de este lunes, la atención deberá concentrarse particularmente en comunidades cercanas a cauces, zonas susceptibles a deslaves y áreas costeras.
La combinación de lluvia acumulada y suelo saturado puede incrementar los riesgos incluso en lugares donde el centro del ciclón permanezca a cientos de kilómetros de distancia.
MANTIENEN VIGILANCIA EN LA COSTA
Ante el desplazamiento de Polo, se estableció una zona de vigilancia desde Tecpan de Galeana, Guerrero, hasta Punta San Telmo, Michoacán.
El comportamiento del sistema durante este lunes y martes será determinante para precisar el nivel de riesgo en cada entidad.
Por ahora, el llamado es a mantenerse atentos a los avisos meteorológicos oficiales y evitar confiarse únicamente por la distancia a la que se encuentre el centro del ciclón.
Polo no necesita tocar tierra para generar afectaciones: las bandas de lluvia, el oleaje y las rachas de viento pueden alcanzar zonas alejadas del centro del sistema.









































