En una oportuna intervención contra la delincuencia urbana, dos personas fueron detenidas por elementos de la Policía Municipal luego de ser señaladas de manera directa por pasajeros de una unidad de transporte público como las presuntas responsables de haberlos despojado de dos teléfonos celulares mediante la modalidad de atraco en calles del Centro Histórico de la capital del estado.
ALERTA CIUDADANA Y DESPLIEGUE POLICIACO
Los hechos se suscitaron en el corazón de la capital oaxaqueña, una zona de alta afluencia peatonal y comercial. De acuerdo con los primeros reportes contenidos en el informe policial, las víctimas se encontraban a bordo de un vehículo de pasaje cuando fueron interceptadas por los delincuentes, quienes mediante la distracción y la sorpresa lograron sustraerles sus dispositivos móviles de comunicación.
Tras percatarse de la pérdida de sus pertenencias, los afectados no dudaron en descender de la unidad y solicitar el auxilio inmediato de las corporaciones de seguridad que patrullaban el sector. La alerta fue recibida por los elementos de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), quienes se encontraban en un recorrido de prevención y vigilancia cercano al sitio del incidente.
PERSECUCIÓN Y CAPTURA POR LA UMAR
Con las características físicas y de vestimenta proporcionadas por las víctimas, los motopatrulleros de la UMAR activaron un protocolo de búsqueda y un cerco perimetral en las calles aledañas del primer cuadro de la ciudad. Gracias a la agilidad de las unidades motorizadas, los oficiales lograron ubicar a los sospechosos unos metros más adelante cuando intentaban darse a la fuga entre la multitud.
Al momento de su intercepción, las mujeres fueron identificadas bajo las iniciales A.D.L. y J.P.J. Tras ser plenamente reconocidos por los denunciantes en el lugar de los hechos, los uniformados procedieron a darles lectura a sus derechos constitucionales y a realizar su formal detención para evitar que evadieran la acción de la justicia.
Luego de su captura, los dos presuntos delincuentes fueron trasladados en un inicio a los separos de la corporación para su certificación médica obligatoria y, posteriormente, quedaron a disposición de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).





































